Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso

ARAGÓN NEGRO GASTRONÓMICO 2018

17 Ene 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Eventos, Fotos, Gastronomía, Restaurantes, Vinos

Equipo de la Escuela de Hostelería TOPI de Zaragoza y organizadores

El director de Festival Aragón Negro (FAN), Juan Bolea, y el coordinador de Aragón Negro Gastronómico, Arturo Gastón, han presentado Aragón Negro Gastronómico 2018, una iniciativa englobada en el Festival, que tendrá lugar entre el 16 y el 31 de enero, en 41 establecimientos hosteleros de las tres provincias aragonesas.

Arturo Gastón (Coordinador del Festival Negro Gastronómico)

El restaurante de la Escuela de Hostelería TOPI se ha transformado en un singular ‘club clandestino’ con acceso a la prensa, donde se ha podido disfrutar de su menú inspirado en el género negro.

Juan Bolea (Director del Festival Aragón Negro – FAN)

El acto ha estado presidido por José Luis Soro, consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda del Gobierno de Aragón; Jorge Marqueta, gerente de Turismo Aragón; José Antonio Briz, director general de Bodega Idrias; Domingo Mancho, presidente de la Asociación de Cocineros de Aragón; y  Juan Bolea, director del Festival Aragón Negro.

José Luis Soro (Consejero del Gobierno de Aragón) y Juan Bolea

El periodista gastronómico y coordinador de Aragón Negro Gastronómico, Arturo Gastón, se ha encargado de seleccionar, informar y coordinar a los establecimientos hosteleros participantes. Gastón ha dado a conocer a los medios el resultado de la actual edición de esta iniciativa gastronómica. Los 41 establecimientos hosteleros de las tres provincias aragonesas ofrecerán sus propuestas con libertad de precio y planteamientos muy diversos. Adaptaciones, homenajes o juegos en forma de cóctel, tapa, bocadillo, plato y menú, siempre inspirados por la literatura y el cine del género negro.

José Antonio Briz, director de Bodega Idrias (D.O. Somontano)

Aragón Negro Gastronómico cuenta con el patrocinio del Gobierno de Aragón, a través del Departamento de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda, Turismo Aragón, Bodega Idrias, y la colaboración de las sedes del festival y de la Asociación de Cocineros de Aragón.

Detalle de la mesa en la que se celebró el almuerzo

Uno de los objetivos de Aragón Negro Gastronómico es dotar al sector hostelero de contenidos atractivos, novedosos, originales, y generar nuevos argumentos que permitan dinamizar los negocios en unas fechas de baja actividad y afluencia de público.

El jazz no pudo faltar a la cita

El Festival Aragón Negro reta al hostelero a “emplatar” el género negro, a introducirlo en pucheros y fogones como un ingrediente más. Lo hace particularmente en su versión literaria y cinematográfica, pero su espectro se está extendiendo a otros géneros: el terror, la fantasía, la tensión psicológica, la ciencia-ficción. De este modo, la gastronomía y la coctelería se estrechan la mano con la literatura, el cine, el teatro, la fotografía, la música, el cómic y una larga serie de disciplinas artísticas, entre las que no podía faltar la motivación e ingenio de los establecimientos hosteleros aragoneses.

En esta edición, Bodega Idrias (D.O. Somontano) se ha sumado a esta iniciativa convirtiéndose en el vino oficial de este singular certamen gastronómico. Estos prestigiosos vinos ecológicos, producidos en las faldas de la Sierra de Guara, se encargarán de maridar las propuestas culinarias de los 41 establecimientos participantes. Propuestas ‘Gastrodelictivas’ maridadas con los vinos de Idrias Chardonnay, Tempranillo Rosado o Tempranillo Tinto, y el más recientemente presentado, Idrias Roble Merlot & Cabernet Sauvignon (3 meses barrica).

Arturo Gastón, apuesta por elevar la calidad y el nivel de exigencia de los establecimientos participantes. De este modo, entre nuestra oferta ‘Gastrodelictiva’ del 2018, se podrán encontrar restaurantes que lucen una estrella Michelin, establecimientos de venta de productos gourmet, y la incorporación de una de las escuelas de hostelería de Aragón, TOPI Fundación Picarral.

Director de la Escuela de Cocina TOPI de Zaragoza

Supone un verdadero reto asimilar la enorme cantidad de propuestas y creatividad que los aficionados a la gastronomía van a poder disfrutar durante estos días.

Una de ellas es la Escuela de Hostelería Topi (Zaragoza), transformada hasta el 31 de enero en club clandestino basado en la época de la Ley Seca de los años veinte, donde se podrá degustar el siguiente menú.

MENÚ ESCUELA DE HOSTELERÍA TOPI

Duelo en Chinatown (William C. Gordon 2012), Tartar de salmón en pan bao con mahonesa de manzana y albahaca. -Verde, salada y picante… como Rita Hayworth nitro.

1946- Banderilla Gilda Nitro. Maridaje: Cóctel de Bienvenida (blanco Idrias, clara de huevo, gin, albahaca, manzana verde, limón y te matcha).

La pasta de Sonny Corleone.- El padrino 1972- Taglliatelle de pasta negra con albóndigas de calamar. Maridaje: Rosado Idrias.

El orgasmo de Hedy Lamarr. -Éxtasis 1933- Huevo mollet, setas silvestres y hojaldre. Maridaje: Idrias Tempranillo.

Con emmental, mi querido Watson….-Sherlock Holmes 1887- Jarrete de ternasco guisado con española de merlot  y  arroz cremoso con queso emmental. Maridaje: Idrias Roble.

Charleston. Pastel chispeante de chocolate africano y manzana. Maridaje: Moscatel Corona de Aragón. Café Enigma versión 5º aniversario. (Café, Bourbon, sirope de jengibre y base de caramelo.)

SOBRE EL FESTIVAL ARAGÓN NEGRO

El Festival Aragón Negro (FAN) ha cubierto sus cuatro primeras ediciones habiendo cumplido plenamente los objetivos que se había propuesto, que no eran otros que dotar a Aragón, en su tejido territorial, de un nuevo Festival Cultural intercultural. Y más exactamente, capaz de movilizar diferentes colectivos y públicos, y de ofrecer a las tres capitales aragonesas, a sus tres provincias y a las principales cabeceras de comarca, una nueva y original programación de calidad, variada, interesante, prestigiosa, participativa y didáctica. De esta forma, se ha llegado a orquestar una plataforma creativa capaz de interesar a numerosos autores y de proyectar Aragón hacia el exterior en clave artística.

Un momento de la presentación a la prensa

Más información en www.araHYPERLINK “http://www.aragonegro.es/”gonegro.es y @aragonegro en Twitter.

Agradecimiento a Arturo Gastón Comunicación

Fotos: Eduardo Bueso

HÔTEL DE LA BRETESCHE: VIAJANDO POR LA BRETAÑA FRANCESA (II)

16 Ene 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Gastronomía, Hoteles, Restaurantes, Viajes

Château de la Betresche

Seguimos en Bretaña. Nos quedamos un día más en la encantadora ciudad costera de La Baule para pernoctar en el Hotel l´Hermitage. Ubicado en un bello y enorme edificio de arquitectura clásica bretona, en primerísima línea de playa, cuenta con dos piscinas privadas, una de ellas climatizada.

Hôtel L´Hermitage

Hermitage y Marie-Louise, (del que les hablé ayer) tienen cada uno sus propios salones-bar donde poder tomar el aperitivo o la copa después de cenar. Aunque con pequeños matices que los hacen diferentes. Mientras que el de L´Hermitage es de estilo inglés, con música en vivo y siempre lleno, el de Marie-Louise es mucho más pequeño, todo él de madera y, por supuesto, mucho más tranquilo y silencioso.

Piscina climatizada de L´Hermitage

Hall de L´Hermitage

HÔTEL DOMAINE DE LA BRETESCHE

Terminada esta información, dejamos La Baule, y recorremos 30 km para dirigirnos al pueblecito de Missillac, donde pasaremos un día en el Hôtel de La Bretesche, situado en la frontera del País Bretón y del Valle del Loira, en pleno parque natural de la Brière.

Las numerosas instalaciones (bares, restaurantes, cafetería, club social de golf y habitaciones…), se sitúan en las dependencias utilizadas hace siglos por los invitados del castillo, las cuales rodean un enorme patio rectangular, con cierto parecido a los campus de las universidades inglesas, repleto de jardines y rododendros (flores parecidas a las azaleas, símbolo de La Bretaña).

Entrada del Hôtel La Bretesche

Todo ello bordeado por un inmenso terreno de 200 hectáreas, donde el bosque se alterna con los fairways de un campo de golf de 18 hoyos y con el aliciente de tener unas vistas difíciles de mejorar: un castillo del siglo XV y su estanque que lo rodea. Para no perdérselo.

Habitación del Torreón en La Bretesche

Se puede comer (allí lo hicimos) en Le Club, informal restaurante con terraza, frecuentado por los jugadores de golf para tomarse un respiro. Para cenar, es ineludible hacerlo en el restaurante del hotel. Situado en la fachada principal, rodeado de enormes ventanales con vistas al lago y al majestuoso castillo.

Comedor “La Terraza” de La Bretesche, junto al golf

Con el aliciente de poder degustar una comida de las mejores de todo el territorio galo, con especial atención a los productos bretones. Su bodega, reflejada en una carta bien diseñada, es amplia e interesante. Y el servicio de sala, maître y sumiller incluidos, pese a que su profesionalidad se les supone, tengo que decir que superan con creces la media.

Comedor principal 

Bar del Hôtel La Bretesche. situado en las antiguas caballerizas

Como siempre, antes de terminar, comentar que el hotel posee asimismo, piscina climatizada, tenis y un precioso bar que aprovecha las antiguas caballerizas, por lo que las mesas se emplazan separadas por los muros de cada “apartamento” ecuestre. Y un bello saloncito de desayunos, con un buffet de repostería inigualable.

Cenicero (adquirido) para mi colección

Dejamos La Bretesche. Dejamos La Bretaña. Nos hemos quedado cortos en cuanto a días. Aún, antes de regresar, nos acercamos hasta las marinas de Guérande, lugar famoso por su sal gris (compra obligatoria).

También visitamos la ciudad portuaria de Saint Nazaire, donde se construyó el mayor trasatlántico del mundo (el Queen Mary II). Allí, en su calle principal (87 Av. de la République) existe una casa de cafés y tés (Cafés Sary) donde se puede adquirir el famoso Té de los Celtas. El que sea amante de este tipo de infusiones, no debe pasar por alto esta recomendación.

Hôtel de la Plage de Saint Marc su Mer, donde se rodó hace más de 70 años la película “Las vacaciones de Monsieur Hulot”

Y como última visita, nos acercamos a un pequeño e idílico pueblecito costero, Saint Marc sur Mer, lugar donde se filmó, allá por los años cincuenta, la película “Las vacaciones de Monsieur Hulot”, del mítico actor y director Jacques Tati. El hotel donde se desarrolla el film continúa intacto en su sitio y una estatua del genial cineasta perpetúa su recuerdo.

Adiós Bretaña. Hasta pronto. No cambies. Volveremos.

Texto y todas las fotos (salvo la toma aérea, facilitada por La Bretesche): Eduardo Bueso

HÔTEL CASTEL MARIE-LOUISE: VIAJANDO POR LA BRETAÑA FRANCESA (I)

15 Ene 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Gastronomía, Hoteles, Restaurantes, Viajes

Como dice un buen amigo mío, “Francia es muy grande”. Y muy diversa, añadimos nosotros. No sólo en temas paisajísticos, sino en costumbres, culturas, caracteres, arquitectura, clima y, cómo no, gastronomía.

En esta ocasión les propongo un viaje a la Bretaña. Nosotros acudimos para época veraniega, pero puede ser muy grato en primavera u otoño… aunque menos, en esta época de frío y lluvias. 

Es una región desafiante al Atlántico, rebosante de bosques cargados de leyendas, ciudades medievales de pasado céltico y, toda ella, muy diferente del resto del país: vestigios de poderosas fortalezas nos recuerdan los límites fronterizos orientales de Bretaña, antes de su anexión final a Francia en 1532Asimismo posee gran cantidad de hoteles y restaurantes de categoría suficiente, como para ser visitada con el simple objetivo de disfrutar de ellos.Hoy les hablaré de un hotel exquisito: el Castel Marie-Louise. Para ello comenzamos visitando La Baule. Ciudad que es a La Bretaña, lo que Deauville es a la vecina Normandía. Ambas son conocidas desde hace más de un siglo por ser lugares de vacaciones de verano (entonces conocidas como “baños de mar”) de la aristocracia francesa. Quizás, Deauville tenga un punto más de glamour, sin duda por la presencia del majestuoso Hotel Normandy y su no menos impresionante edificio que acoge al Casino. De ello les hablaremos en otra ocasión.

La Baule posee sus playas orientadas al sur, de horizontes tan infinitos como el mar y finas arenas bajo un cielo azul, casi “mediterráneo”, a menudo cambiante debido a las brumas que de improviso emergen del océano sin previo aviso, para darle más encanto a esta ciudad ya de por sí “encantada”.

 

El Castel Marie-Louise posee una bonita historia, que intentaré resumir lo más breve que sea posible:

En 1912, el marqués Pierre de Garidel, encarga al arquitecto René Moreau (famoso por el diseño de algunos hoteles tan emblemáticos como el Astoria o el Carlton de la ciudad de Vichy) una villa de descanso en un terreno boscoso y ajardinado a escasos metros de la playa. En honor a su propietario se le denomina Villa La Garidelle. Años más tarde es adquirida por la condesa de Galard. Cambio de propietario y de nombre, ya que en pleno periodo regionalista es denominada Ti Daou, en castellano La Casa Dulce. 

Debido a la crisis económica y bursátil de 1929, un infatigable inversor parisino llamado François André, se hace con la propiedad para ofrecérsela como regalo a su esposa Marie-Louise. En los felices años treinta, decide ampliar el edificio construyendo 22 nuevas habitaciones, donde poder recibir a sus invitados. El color de sus paredes y sus elegantes líneas arquitectónicas hacen que esta preciosa villa sea calificada como la Dama Blanca o la Gran Dama, aunque tras dicha ampliación fue conocida como el Castel Marie-Louise. 

En los años cincuenta, es el propio François André quien decide transformarlo en hotel. En 1962, tras el fallecimiento de él y de su esposa, lo compra el empresario hotelero Lucien Barrière, realizando dos grandes obras de mejora y restauración en los años 1968 y 1990.

Desde el punto de vista gastronómico, posee tres comedores. Dos de ellos en los bajos del propio edificio, unidos entre sí, decorados con estilo y exquisitez. El tercero es una terraza de verano, erigida sobre el mimado césped, hasta tal punto que si no fuese por los cercanos pinos, tendríamos la sensación de comer sobre un campo de golf.

De su carta, tuvimos la oportunidad de probar, tanto en las comidas como en las cenas, diferentes e interesantes platos. Enumeraré algunos para que se hagan una idea del tipo de cocina que ofrecen.

De las entradas, destacaría el foie gras caliente con miga de centeno a las especias y melocotón blanco confitado, las cigalas escalfadas en caldo de manzanas y marinadas al jugo de pomelo o una soberbia gallina (denominada “coucou” de Rennes) cocida en gelatina, trufas frescas y puré de coliflor con pimienta roja. 

En pescados sobresalen la merluza en un cremoso yodado, tartar de ostras de Cancale y caviar, o un plato digno de ser degustado, bogavante y cigalas, salmonetes, emulsión de crustáceos y puré de patatas de Noirmoutier con dátil y especias.

En el apartado de carnes, lomo de cerdo de pata negra del Valle des Aldudes (País vasco-francés), cocido lentamente, con jugo de especias, frutos asados y tocino caramelizado, o el pichón de Mesquer con berenjena, foie gras y alcachofa.

Los postres resultaron estar a la misma altura: frambuesas caramelizadas con crema de vainilla y sorbete de yogur de oveja, galleta a la flor de sal de Guérande, pequeños frutos rojos y helado a la pimienta de Jamaica o fresas flameadas con licor de rosas.

Debo añadir, que todo buen restaurante bretón que se precie, debe poseer el denominado “Menú de Bogavante”, especialidad de la región.

Como ya he comentado, quizás no son fechas para ir, pero mi intención es informarles para que vayan haciendo planes y cuando llegue el buen tiempo… ya lo hayan reservado con antelación. Espero no defraudarles.

En breves días les hablaré de otro hotel muy cerca del hoy visitado. Les anticipo su nombre: La Bretesche. Tengan paciencia.

Texto y fotos: Eduardo Bueso (copyright)

LA ACADEMIA ARAGONESA DE GASTRONOMÍA, CORPORACIÓN DE DERECHO PÚBLICO

12 Ene 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Eventos, Gastronomía

El pasado día diez de enero del presente año, la Academia Aragonesa de Gastronomía, celebro su primer pleno como Corporación de Derecho Público.

La labor que por casi veintidós años ha venido desarrollando dicha Academia como Asociación  sin ánimo de lucro, se ha visto premiada con  el reconocimiento que el Gobierno de Aragón y su consejero Excelentísimo  D. José Luis Soro, han tenido con ella nombrándola por ley Corporación de Derecho Público, lo que supone sin duda para la junta rectora y los académicos que la componen, además de una gran satisfacción, el compromiso de mejorar sus tareas intelectuales, didácticas y de investigación, así como a incrementar si cabe, sus relaciones con la sociedad aragonesa y sus órganos institucionales.

La sesión se celebró en el salón de plenos de la Institución Fernando el Católico, domicilio habitual de la Academia y a ella asistieron más de la mitad  de los treinta académicos de número y los cuatro correspondientes que conforman la nueva corporación.

Haciendo votos por una larga y fructífera andadura felicitamos a la nueva Academia Aragonesa de Gastronomía por este éxito tan relevante. 

FOTO PARA LA HISTORIA DE LA ACADEMIA ARAGONESA DE GASTRONOMÍA

Adjuntamos foto de la primera reunión (fundacional) de la A.A.G. celebrada en el restaurante El Sella el año 1995. Agradecemos a Agustín Castejón el habernos facilitado esta imagen perteneciente al archivo de dicha Academia

Fotos: archivo de la Academia Aragonesa de Gastronomía y Eduardo Bueso

Académicos asistentes al acto celebrado en la Institución Fernando el Católico

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