Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso

ZARAGOZA ACOGIÓ EL CONGRESO GASTROMANÍA 2018

14 Jun 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Eventos, Gastronomía

Sala del hotel Palafox de Zaragoza, donde se celebró Gastromanía. (Foto: E.B.)

Ayer se clausuró en Zaragoza el Congreso Gastromanía 2018, impulsado por Turismo de Aragón y la Academia Aragonesa de Gastronomía. Bajo el título La Gastronomía dentro de 25 años“.La edición de este año centró su programa en las líneas maestras que regirán la gastronomía del futuro. Se analizó de qué forma cambiará nuestra alimentación, hasta qué punto modificaremos nuestra forma de cocinar o cómo entenderemos la cultura gastronómica en un mundo hiperconectado.

 

Rhodelinda Julián, presentadora de Gastromanía 2018 (Foto: E.B.)

En la jornada del martes, presentado el congreso por Rhodelinda Julián, dio la bienvenida a autoridades, congresistas y prensa, Ángel González, presidente de la Academia Aragonesa de Gastronomía, para seguir con la intervención de José Luis Soro, consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda de Gobierno de Aragón.

José Luis Soro y Ángel González. (Foto: E.B.)

La ponencia inaugural corrió a cargo de Ana Santos Aramburu, directora de la Biblioteca Nacional de España. La charla fue dirigida por Pepa Fernández, periodista y directora del programa “No es un día cualquiera” de RNE.

Ana Santos Aramburu, directora de la Biblioteca Nacional de España, felicitó a los autores del “Libro de Oro de la Cocina Aragonesa”, recientemente premiado como mejor libro del mundo en la categoría ‘Cocina Local’, en la edición 2018 de la Cookbook Fair. En la imagen, de izquierda a derecha, Miguel Ángel Vicente, Cristina Martínez, Cristina Arguilé. Ana Santos y Juan Barbacil. (Foto: E.B.)

 

Otra interesante ponencia fue: “Diálogo generacional: ¿De dónde viene y hacia dónde va la gastronomía?”, es decir, un análisis de lo que ha sido la gastronomía hasta ahora y cuál es su proyección futura. En ella intervinieron: Luis Cepeda, periodista, escritor, editor y cronista gastronómico, Roser Torras, directora del Grupo GSR y de San Sebastián Gastronomika y Reyes López, directora de la revista Club de Gourmets y directora adjunta del Salón de Gourmets.

Luis Cepeda, Roser Torras y Reyes López. (Foto: E.B.)

En la segunda jornada celebrada ayer, se habló de “Gastronomía Digital: Nuevas formas de comunicar”, formando la mesa: Diego Coquillat, director y CEO del periódico digital, Dario Méndez, manager BTOB en El Tenedor y Santiago Cerezo, CEO y fundador de Foodfilin.

Más tarde: “Innovación Gastronómica: Nuevos hábitos de consumo”, con: Pere Obrador, tecnólogo jefe en Natural Machines, Marta Moniente y Alexis Villaverde, del proyecto NewFood, spin off de la universidad de Zaragoza, Santiago Cerezo, CEO y fundador de Foodfilin y Miguel Ángel Almodóvar, científico y comunicador gastronómico.

Paz Ivison habló sobre “Gastrodamus” profecías gastronómicas. Periodista y formadora homologada de Vino de Jerez, Juan Muñoz disertó sobre ¿Qué beberemos dentro de 25 años? Profesor de sumillería en la Escuela Superior de Hostelería de Barcelona, Eva Celada nos anticipó ¿Cómo serán los restaurantes dentro de 25 años? Directora de la revista “Con mucha gula” y Carmen Abad ofreció una charla extraordinariamente documenta, sobre “Pasados, presentes o la nostalgia como estrategia de futuro”. Historiadora del arte y miembro de la Academia Aragonesa de Gastronomía.

Carmen Abad, tras su charla, entregó uno de los diplomas del II Certamen Nacional de gastrobloggers. (Foto: E.B.)

Gastromanía 2018 cerró esta edición con una mesa en la que se trató de la “Formación y divulgación. Un paso al futuro”. En ella intervinieron: Alex Beitia, director académico del Basque Culinary Center, Gloria Rodríguez, fundadora y directora ejecutiva del proyecto Eat Spain Up! 18, finalizando el acto Mikel Zeberio, profesor y crítico gastronómico.

Fotos: Eduardo Bueso (copyright)

De izquierda a derecha: Rhodelinda Julián,  Alex Beitia, Gloria Rodríguez, y Mikel Zeberio, durante la última mesa de Gastronomía 2018. (Foto: E.B.)

EL LIBRO DE ORO DE LA COCINA ARAGONESA, MEJOR LIBRO DEL MUNDO

11 Jun 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Eventos, Gastronomía, Libros

 

El Libro de Oro de la Cocina Aragonesa fue elegido, entre numerosos finalistas procedentes de distintos países, el mejor libro del mundo en la categoría ‘Cocina Local’, en la edición 2018 de la Cookbook Fair, que tuvo lugar el pasado día 26 de mayo en Yantai, China. 

Con el flamante título internacional de ‘Best Local Cuisine Book´, otorgado por los Gourmand World Cookbook Awards, Editorial Almozara continua en su labor de dar a conocer la cultura gastronómica aragonesa, fuera de nuestras fronteras. Previamente, el grupo editorial, dirigido por Miguel Ángel Vicente, había conseguido sendos premios, por sus anteriores trabajos El Ternasco de Aragón y Tesoros Gastronómicos de Aragón, siendo El Libro de Oro de la Cocina Aragonesa el primero que obtiene el máximo galardón.

Cocineros de Aragón

Publicado en noviembre de 2016, se presenta como la nueva codificación culinaria aragonesa. A lo largo de 336 páginas, prologadas por el prestigioso crítico gastronómico José Carlos Capel, el gastrónomo Juan Barbacil  y la periodista gastronómica Cristina Arguilé realizan un análisis de la actualidad de las cocinas públicas aragonesas a través del trabajo de sus cocineros. Antecede a estas páginas un recorrido histórico por la obra de los cocineros más relevantes de Aragón, de los últimos 250 años.

Además, capítulos específicos, dedicados a agentes tan influyentes en la restauración como las asociaciones sectoriales y las escuelas de hostelería de la comunidad autónoma, sirven como contextualización. Completa el Libro de Oro de la Cocina Aragonesa un apartado dedicado a los productores agroalimentarios. Todo ello, ilustrado por las fotografías de Miguel Ángel Vicente y Cristina Martínez, directora artística del libro, y presentado en un formato de lujo.

Fotos: Editorial Almozara

Juan Barbacil, Cristina Martínez, Miguel Ángel Vicente y Cristina Arguilé

NOVELAS POR MELONES

09 Jun 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Gastronomía

Balcón con vistas. Hôtel du Palais de Biarritz. Foto: E. B. (copyright)

Desde San Sebastián

Por Mikel Corcuera

Premio Nacional de Gastronomía

El melón tiene históricamente labrada una mala fama por sus numerosos detractores.

Se le achaca ser causa directa de la muerte, por indigestión,  del Papa Pablo II. La bilbaína María Mestayer de Echagüe (más conocida como Marquesa de Pariere) gran defensora de esta fruta, ponía en duda de la veracidad de esta versión y señalaba además: “…En cambio, Luis XIV  de Francia que murió a los setenta y ocho años, se tragaba cuantos melones le ponían delante y, un abuelo mío, que vivió hasta a los noventa y seis años, se comía de una sentada un melón enorme”.

Pero sin duda entre los mayores forofos que ha tenido de esta fruta se encuentra Alejandro Dumas (padre). Hay una anécdota que no tiene desperdicio: Un día, el célebre escritor recibió una carta del ayuntamiento de Caballón (donde se cultivan los mejores melones de Francia) en la cual le comunicaban que habían decidido crear una biblioteca compuesta de las obras de los mejores autores, y le  rogaban  a Dumas que les enviara dos o tres de sus  novelas. Así se expresaba entonces, al respecto, el autor de los Tres Mosqueteros: “Me pusieron en un aprieto. Yo tengo dos hijos y, puestos escoger, no sabría cual elegir, que mis libros todos me parecen buenos, pero que me parecían aun mejor los melones, así que me permitía hacerles la siguiente proposición: yo les remitía la colección completa de mis obras (alrededor de unos quinientos tomos), pero que ellos, a su vez, se comprometían a pagármelas en melones, a razón de doce al año mientras viviera, y que los melones serían verdes, (de color)”.

Y concluye así el escritor galo: “El Ayuntamiento de Cavaillon me contestó a vuelta de correo que mi proposición había sido aceptada por aclamación, votándome agradecidos esa renta vitalicia (probablemente la única que tendré jamás). Va para doce años que hicimos el trato, y no sé si es por casualidad o porque el alcalde, asesorado por sus concejales, los escoge entre los mejores para enviármelos, pero si puedo atestiguar que jamás los comí mejores, siendo mi anhelo que mis novelas gusten tanto a los de Cavaillon como a mi sus melones”.

Texto: Mikel Corcuera. Fotos: Eduardo Bueso. Texto y fotos: copyright.

Forolas en un día nublado en San Sebastiián. Foto: E. B.

SI RAINIERO LEVANTARA LA CABEZA

03 Jun 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Gastronomía

Cucharas de servicio preparadas en la mesa del Hôtel du Palais de Biarritz. (Foto: E. B.)

Desde San Sebastián

Por Mikel Corcuera

Premio Nacional de Gastronomía

Mucho más moderna que el pil pil o la vizcaína es la otra receta histórica vasca del bacalao: el bacalao Club Ranero.

El parto de la misma se produjo en fecha incierta, probablemente por la década de los treinta, del pasado siglo. En todo caso antes de 1933 ya que aparece por vez primera reseñado en la primera edición del libro “La cocina Completa” escrito por la bilbaína María Mestayer de Echague, la autoproclamada Marquesa de Parabere. Su autor, el francés Alejandro Caveriviere, ilustre cocinero de la no menos ilustre Sociedad Bilbaína.

Poco pudo sospechar el chef  bordelés, aquel día de asueto en el entonces popular Txakoli de Tablas que estaba situado en lo que es hoy esquina Licenciado Poza y Gregorio de la Revilla, en pleno centro de Bilbao, y en el que jugaba los días de asueto a la rana con los amigos (crearon hasta una sociedad formada por grandes aficionados al juego de la rana, llamado Club Ranero), que aquella ocurrencia (seguramente para que cundiera más la cazuela de bacalao que llevaban para merendar) de ilustrar con una fritada o pisto una cazuela de bacalao al pil pil, iba a ser durante muchos años el referente más importante de la cocina vizcaína del bacalao junto con los oficiados a la vizcaína y el propio pil pil. Esta receta tiene cierto parecido con una receta catalana “Samfaina de bacalla”, si bien en la receta catalana no interviene el pil pil de base (es un bacalao tan sólo frito) y además en la fórmula vasca originaria no se emplea nunca  la berenjena.   

Por cierto; hace ya una sarta de años recuerdo que en una tasca madrileña (ya desaparecida) me interesó un plato de la carta que tenía un nombre de mucho ringo rango: “Bacalao a la Monegasca”. Cuando llegó éste a mi mesa me percaté que era un bacalao al pil pil con un pisto o fritada. Al indagar el porqué de su curioso nombre, el mismo camarero me desveló que se trataba en realidad de un: “Bacalao Club Rainiero” (sic), el de Mónaco, por supuesto, nos dijo todo convencido… No pudimos aguantar la carcajada en nuestra mesa.

Texto: Mikel Corcuera. Fotos: Eduardo Bueso. Texto y fotos: copyright

El faro de Biarritz desde el Hôtel du Palais. (Foto: E. B.)

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