Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso

H0TEL ORFILA DE MADRID

13 Mar 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Gastronomía, Hoteles, Restaurantes, Viajes

 

Hall de entrada del Hotel Orfila

Durante una reciente estancia en Madrid, nos alojamos en este apacible y señorial hotel para descubrir en persona todas las exquisiteces que sobre el mismo han difundido personas especializadas, críticos gastronómicos y conocedores de  grandes estancias.

Suite del Hotel Orfila

Llevamos muchos años visitando Madrid y, lógicamente, hay que ver otros hoteles… pero siempre que regresamos al “Orfila”, nos gusta más y lo que es más importante, nos encontramos como en casa.

El comedor pose una terraza muy agradable cuando el clima lo permite

Situado en la calle del mismo nombre, Orfila, en el mismísimo centro de Madrid: una zona residencial exclusiva y tranquila en plena city cultural y de negocios de la ciudad. Para los que nos gusta la pintura, está situado justo frente a la galería de arte Malborhoug. También está contigua a las calles Zurbano y Génova. Cruzando Castellana, nos encontramos con la calle Serrano (en menos de diez minutos).

Este emblemático edificio, construido en 1886, fue residencia de una familia perteneciente a la alta burguesía, muy célebre entre la sociedad madrileña de los años veinte, ya que albergaba numerosas representaciones artísticas en un teatro que se habilitó en el interior del palacete.

Actualmente es propiedad de la familia García, que amablemente nos brindó la oportunidad de conocer la historia y sus instalaciones tan confortables. Desde estas líneas queremos mostrar nuestro agradecimiento a D. Gabriel García y a su hija Verónica.

Se cuidan hasta los más mínimos detalles

El palacete del siglo XIX, conserva la fachada, el zaguán y la escalera principal. En el año 1999 se transformó en hotel respetando el estilo y el aire señorial tan característico que posee.

Nos encontramos en una estancia perfecta para el descanso y el disfrute de los sentidos, con sus cuidadas y refinadas decoraciones, papeles pintados ingleses, muebles de época traídos de diferentes países de Europa, sillas venecianas, pasamanerías, y suelos de mármol policromado. Todo ello, conforma un ambiente de máximo lujo, refinamiento y savoir faire.

Amenities del baño

El Hotel Orfila cuenta con 32 habitaciones, doce de ellas suites. Cada habitación tiene una decoración personalizada, así como la posibilidad de disfrutar de diferentes saloncitos, comunicados por una coqueta terraza–jardín, todo ello en una atmósfera cálida, tranquila y en absoluta privacidad.

Entrada del Hotel Orfila

Mención especial cabría darle a su restaurante, El Jardín del Orfila, máximo exponente del lujo y buen hacer coquinario, donde se puede disfrutar de una deliciosa gastronomía  en un marco encantador.

Por cierto: el próximo miércoles 21 de marzo el Jardín de Orfila, asesorado por Mario Sandoval, vuelve a unirse por 4º año consecutivo para homenajear a la cocina francesa mediante la celebración del movimiento Goût de France, en el que se podrá disfrutar de un menú especialmente preparado para la ocasión.

Imagen para el recuerdo: tuve el placer de realizar esta foto a Mario Sandoval en el transcurso de una entrevista en su antiguo restaurante Coque (Humanes, Madrid)

 

El salón principal denominado Laurel, se transforma en diferentes ambientes, según el uso del momento: claro y luminoso por la mañana con unos desayunos sublimes, o cálido y más formal durante el almuerzo. Por la noche, misterioso y envolvente bajo la luz de las velas. Otros dos salones le acompañan: el Tragaluz y el Mirador, ambos perfectos para desarrollar reuniones de trabajo o recepciones.

Escalera

Quisiéramos resaltar que el hotel Orfila es miembro de la selecta élite de hoteles de lujo de la capital. En 2001, ingresó en la cadena Relais & Châteaux. Durante estos años le han ido otorgando premios y reconocimientos por la calidad y su labor de iniciativa turística.

Fotos: Hotel Orfila y Eduardo Bueso

Es la hora del desayuno

LE GRAND HÔTEL DE SAN JUAN DE LUZ

12 Mar 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Gastronomía, Hoteles, Restaurantes, Viajes

Impresionante fachada. En la terrazas de las habitaciones del primer piso están ubicadas las dos piscinas privadas

Ahora que se acerca la Semana Santa, creo que puede interesar a los lectores alguno de los hoteles que frecuento.

Las habitaciones tiene mucho encanto, aunque son bastante pequeñas (salvo las suites).

Hoy les recomiendo uno de mis favoritos: Le Grand Hôtel de San Juan de Luz, enmarcado en un bello edificio de principios del siglo XX, restaurado hasta el más mínimo de los detalles. Como anécdota particular, les comento que en las fechas que se realizó dicha restauración (creo recordar que fue en el año 2003), ya me llamó la atención y al poco tiempo de abrir sus puertas fui uno de sus primeros clientes.

Terraza del Grand Hôtel de San Juan de Luz

Recientemente, en diciembre 2017 han terminado las obras de una nueva modernización. Es por ello que alguna fotografía que incluyo en el reportaje es de una visita reciente (previa a los últimos trabajos).

Spa y a su lado (en la imagen no se aprecia) la piscina climatizada

Su situación es inmejorable, en el centro del boulevard Thiers, es decir, en pleno paseo marítimo, por lo que casi todas sus habitaciones poseen vistas al Cantábrico.

Detalle de piezas de porcelana de principios del siglo pasado, expuestas en el hall del hotel

Posee un restaurante (Le Rosewood), decorado con cierto aire colonial inglés (madera, vegetación, ventiladores en el techo). A su lado, un salón con chimenea.

Le Rosewood, comedor principal (foto realizada antes de la última restauración)

Un poco más allá un clásico bar escocés, donde en diferentes visitas, he pasado largas y agradables horas sentado en los sillones de “orejeras” tapizados en cuadros… escoceses, tomando una cerveza cuando el cielo me recordaba al Mediterráneo, o un zumo de tomate, cuando la bruma aparecía allí al fondo, atravesada por hábiles gaviotas que jugueteaban al arte de la ingravidez, o cómo no, un té en aquellos momentos… (dichoso y bello tiempo cambiante del Cantábrico), en el que todo el ventanal se transformaba en un copioso aguacero de verano.

Cocktail – bar

El hotel también posee un impresionante Spa, gimnasio de élite, sauna, jacuzzi y piscina climatizada con acceso directo a la playa.Playa de San Juan de Luz, desde cerca del puerto

Y como curiosidad, dos de las habitaciones de la primera planta, ostentan piscina privada en el propio balcón. Un placer que considero más celestial que terráqueo, del que solo pude disfrutarlo en una visita, ya que casi siempre están reservadas con mucha antelación.Puerto de San Juan de Luz. Al fondo, casas del cercano pueblo de Ciboure

Si se desea comer en San Juan de Luz hay muy buenos restaurantes. Aconsejo uno que ofrecen la auténtica cocina de pescadores: sopa de pescado, calamares en su tinta, lenguado… etc. Se llama Le Petit Grill Basque.

Hora de tomar unas copas de champagne, previo a la cena

No confundir con otro que se llama Le Grand Grill Basque, en mi opinión mucho peor y más turístico. Le Petit Grill Basque, está situado en una callejuela detrás de la Iglesia de San Juan Bautista, por cierto, de obligada visita. 

Iglesia de San Juan Bautista.

Fotos Eduardo Bueso (copyright). Importante: las imágenes que incluyo en este reportaje han sido realizadas en diferentes viajes, por lo que la última restauración de diciembre no está presente en ellas.También quisiera agradecer a la dirección del hotel la utilización de alguna de sus fotos.     

Típicas casas de San Juan de Luz, al atardecer.

HOTEL VIURA (LA RIOJA)

28 Ene 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Gastronomía, Hoteles, Restaurantes, Viajes, Vinos

El hotel Viura está situado junto a la iglesia de san Andrés

Hoy les propongo un viaje al corazón de La Rioja Alavesa, concretamente a Villabuena de Álava, base idónea desde la cual recorrer esta zona vinícola por antonomasia.

Hotel Viura

Situado a tan sólo 20 minutos de Logroño y Haro, y a 10 minutos de clásicas bodegas como Ysios, Marqués de Riscal, Cune o López Heredia, el vanguardista hotel Viura, es un punto de referencia para el descanso, el ocio y la restauración, todo ello bajo una cuidada arquitectura perfectamente integrada en el paisaje, con un espectacular diseño que permite sorprendentes juegos de luces y una gran luminosidad en cada uno de sus rincones.

Habitación

Materiales y técnicas se han entrelazado sabiamente para componer una obra de arte, rotundamente contrapuesta con su entorno, pero con el que encaja a la perfección.

La decoración del comedor principal es sorprendente

Así, y como no puede ser de otra forma por la zona en la que se ubica, el hotel cuenta con una potente oferta enológica y gastronómica. En su carta de vinos se recogen más de 200 referencias de riojas; cuenta con un apartado dinámico donde están presentes las últimas creaciones de los bodegueros de la comarca.

Las habitaciones son amplias y muy luminosas

Los clientes tienen a su disposición el gimnasio y el servicio gratuito de bicicletas con las que pueden realizar interesantes excursiones por la zona.

Recepción. El checking es relajado

No obstante, los que prefieran la tranquilidad del hotel, pueden disfrutar de una terraza ajardinada situada en la parte superior del mismo, desde la cual se contemplan imponentes vistas del pueblo, especialmente de la iglesia de San Andrés, construida entre 1538 y 1728, así como de la cadena montañosa Sierra de Cantabria.

El comedor es muy luminoso

Como complemento, se ofrecen modernos espacios polivalentes  donde  realizar todo tipo de actos y eventos.

Detalles… como el de los números de las habitaciones

Distribuidas en tres plantas, el hotel cuenta con 33 habitaciones, de las que 14 tienen categoría Luxe, y otras 6 Suite.

Suite

Todas ellas ofrecen, junto a las máximas prestaciones (televisión de pantalla plana, DVD, selección de películas, conexión para Internet ADSL y WiFi, etc.) y un bar privado con una selección de vinos de La Rioja.

Pasillo primera planta

Creo que incluso en invierno es un lugar perfecto para pasar unos días (tras las vacaciones, -importante- abren a partir de la segunda quincena de febrero… es decir en un par de semanas), aunque personalmente prefiero visitarlo en primavera o a finales de verano… septiembre es el mes idóneo, ya que coincide con la vendimia. 

Todo un espectáculo.

Una de las bodegas

Sala de lectura

Texto y fotos: Eduardo Bueso (copyright)

POSTALES ANTIGUAS (Y FOTOS MODERNAS) DEL HÔTEL DU PALAIS DE BIARRITZ

27 Ene 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Hoteles, Viajes

Postal: 1900 – Foto: 2012

Tempus fugit, el tiempo huye, el tiempo se escapa, el tiempo vuela. En algunos relojes antiguos esta locución en latín preside el péndulo o luce en la esfera, recordándonos que la vida pasa.

Sin embargo, esta frase no tiene por qué ser dramática. Hay determinados vinos (por ejemplo), o incluso personas (según dicen), a quienes el paso del tiempo les mejora. Este es el caso del Hôtel du Palais de Biarritz.

Postal: 1918 – Foto: 2007

Los años transcurren sin freno. Si hacemos historia y nos remontamos a mediados del siglo XIX, Biarritz no era más que un pequeño puerto pesquero situado a orillas del Atlántico y que apenas contaba con tres mil habitantes. Allí veraneaba desde 1835 la condesa de Montijo con su hija Eugenia. En 1852 ésta conoce en París al príncipe Napoleón III, contrayendo matrimonio al año siguiente. Eugenia de Montijo, ya nombrada emperatriz, convence a su esposo para que visite su villa predilecta para veranear. Tanto le gustó Biarritz, que decidió regalar a su joven consorte un palacio. Es construido en tan sólo diez meses en un acantilado sobre el mar, cerca del faro.

Siglo y medio después, este auténtico palacio convertido en hotel, brilla con más intensidad en el firmamento de los establecimientos hoteleros del mundo.

Postal: 1907 – Foto: 2017

Hemos echado la vista atrás y regresamos para realizar las postales que plasmaron numerosos fotógrafos en el pasado. 

No deja de ser un entretenimiento y a la vez una forma de vivir el pasado, algo que todos podemos hacer con cualquier hotel, de cualquier ciudad, siempre que dispongamos de una postal antigua, fácilmente adquirible en cualquier anticuario o por e.Bay (por ejemplo).

Postal: 1908 – Foto: 2016

Así, los lectores nos darán la razón de que “tempus fugit”… para mejor.

Texto y Fotos: Eduardo Bueso (copyright)

Postal: 1930 – Foto: 2004

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