Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso

EL COCINERO EXIGENTE: DUCASSE – ARZAK – SUBIJANA

10 Nov 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Gastronomía, Restaurantes, Viajes, Vinos

Elena y Juan Mari Arzak en su restaurante del Alto de Miracruz de San Sebastián. (Foto: Eduardo Bueso)

Desde San Sebastián

Por Mikel Corcuera

Premio Nacional de Gastronomía

Cuando se habla -hasta el aburrimiento- de la cocina tecnoemocional y de las novísimas técnicas que emplea la culinaria mas rompedora y futurista, muchas veces se hace tabla rasa de valores esenciales de lo que es una cocina con mayúsculas. Que no tiene otra clave para el restaurante que la practica, que el mantenimiento de la calidad  (sobre todo una calidad media constante de las materias primas).

Han pasado unos cuantos añitos, cuando con motivo de su presentación en el Certamen de Alta Cocina de Vitoria el rutilante chef francés Alain Ducasse contestaba a distintas preguntas dentro de un programa radiofónico. Alguien de los contertulios le instó a que pusiera un apellido a su perfeccionista culinaria y a modo de test le sugería en la propia pregunta posibles respuestas: ¿Cocina de los sentidos? ¿Del rusticismo lujoso? ¿De plenitud  mediterránea? y otras lindezas por el estilo. El astro francés sin pestañear contestó lacónicamente: “La cuisine des fournisseurs”, es decir la cocina de los proveedores. Poco antes él mismo se había paseado por la pescadería del mercado donostiarra de la Bretxa y extasiado ante ese espectacular escaparate,  no sólo sus “olalás” resonaron por los cuatro costados, sino que decidió adquirir allí mismo todo el pescado para la cena que ofrecería al día siguiente  en la capital alavesa.

Alain Ducasse y Eduardo Bueso en Madrid Fusión hace varios años. (Foto: E. C.)

El propio Arzak nos lo expresaba hace ya un tiempo como vivencia personal, de forma más directa y sencilla: “Recuerdo como si fuera hoy y aún siendo un niño, que cuando llegaba el pescado al restaurante, mi madre lo revisaba y si en alguna ocasión, había alguna merluza que no le hacía “tilín”, llamaba inmediatamente al propietario de la pescadería y con voz suave, pero firme le recriminaba: “Entre las merluzas hay dos que no son de las que a mí me gustan”. Y sin dejarle responder, colgaba el teléfono. A los pocos minutos dos tersas y plateadas merluzas sustituían a las menos agraciadas”. Esta exigencia define a un cocinero.

Pedro Subijana (Akelarre, San Sebastián) acude personalmente al mercado donostiarra de San Martín para adquirir lo mejor de lo mejor.

Producto, producto y… producto. Esa es la clave.

Texto: Mikel Corcuera. Fotos: E. C. y Eduardo Bueso. Texto y fotos: copyright

Histórica foto de Pedro Subijana oficiando en el Aula de Gastronomía del año 2004 celebrada en el Gran Hotel de Zaragoza. (Foto: Eduardo Bueso)

MAR Y MONTAÑA: EL PASTOR Y LA SIRENA

28 Oct 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Gastronomía, Restaurantes, Viajes, Vinos

Playa de La Concha en San Sebastián (Foto: E. B.)

Desde San Sebastián

Por Mikel Corcuera

Premio Nacional de Gastronomía

Uno de los mayores conocedores de la cocina catalana es curiosamente un norteamericano, el periodista Colman Andrews, que, en uno de los mejores tratados (primera edición de 1989) que existen de esta culinaria dice: “Si la región del Empordá (formada por las dos comarcas del Alt y del Baix Empordá, al nordeste de Cataluña) nació en efecto, como quiere la leyenda, de la unión de una sirena y de un pastor, entonces el Mar i Muntanya debió ser el plato principal del banquete de bodas”.

No se trata como puede parecer una mezcolanza arbitraria el unir todo tipo de frutos de mar con animales terrestres (conejo, pato, pollo e incluso caracoles), ya que de lo que queremos lograr es que, dentro de la heterogeneidad de estos componentes, se casen y se cedan gratuitamente entre ellos los sabores con un resultado de una enorme gustosidad, siempre y cuando sea la elaboración basada en una perfecta técnica.                                                                  

Si bien la leyenda expresa lo antes dicho, la realidad es que parece que esta creación del mar y la montaña tiene su origen en la población costera de Calella de Palafruguell, cerca de Palamós.

Caserío – sidrería en Albiztur (Guipúzcoa). Foto: E. B.)

También es cierto que ya nada menos que en la época romana se asociaba la idea de unir el marisco y las carnes de corral. Y no solamente en la culinaria francesa hay ejemplos de esta conjunción, como el pollo a la Nantua con salsa de cangrejos, sino también en la cocina española y, sobre todo, en la mediterránea: la paella es un ejemplo muy conocido de mezcla de carnes y productos del mar. Esta filosofía se basa en aprovechar por parte de las cocinas más rústicas todos los elementos que tiene más a mano, tanto en vegetales como en animales.

Es francamente curioso también que un chef gallego de alta cocina tradicional como fue el orondo Picadilllo, Manuel María Puga y Parga (Santiago de Compostela 1874 – La Coruña 30 de septiembre de 1918), nos presente una receta -ya centenaria- que es el capón (símbolo de la riqueza de las aves galaicas) relleno, nada menos que ¡de ostras!

Copas de champagne en el “Resaka” de San Sebastián (Foto: E. B.)

Por otra parte, en estos platos de mar y montaña ha habido una evolución en cuanto a la consideración del elemento más lujoso de la receta, ya que antaño, para los habitantes de las zonas cercanas al mar lo costoso eran las aves de corral criadas lentamente y de forma natural, y no los frutos del océano, los mariscos, que los “hurtaban” del cercano mar. No en vano, la palabra mariscar tiene que ver mucho con el arte de la rapiña.

Texto: Mikel Corcuera. Fotos: Eduardo Bueso. Texto y fotos: copyright

Caseríos de Bidania (cerca de Tolosa) Guipúzcoa. (Foto: E. B.)

RESTAURANTE EL CHURRASCO DE CÓRDOBA

15 Oct 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Fotos, Gastronomía, Hoteles, Restaurantes, Sin categoría, Viajes, Vinos

La Mezquita de Córdoba a través de un móvil. (Foto: E. B.)

Recientemente, con temperaturas propias de agosto nos hemos acercado a Córdoba, ciudad a la que siempre nos apetece visitar una vez al año.

Para alojarnos tenemos la (buena) costumbre de acudir al hotel Eurostars Palace, más concretamente en la habitación 501, ya que es muy amplia y posee las mejores vistas.

Hotel Eurostars Palace. He indicado la que considero mejor habitación. (Foto: E. B.)

Se trata de un establecimiento moderno, con personal muy joven y sumamente agradable y profesional. En la terraza se ubica una espléndida piscina con un amplísimo bar… al aire libre y cubierto (según zonas) que se puede utilizar hasta la madrugada.

Piscina del hotel. (Foto: E. B.)

En la planta baja un restaurante para disfrutar de platos andaluces de calidad, junto a un gran ventanal desde el que se divisa la Puerta de Almodóvar que da acceso a la Judería.

Restaurante del hotel, en la planta baja. (Foto E. B.)

Nuestra primera visita la realizamos al restaurante El Churrasco, dirigido por su propietario Rafael Carrillo. El que conoce a Rafael, sabe de sus cualidades empresariales, gastronómicas y, sobre todo, humanas de esta gran persona, institución de la ciudad de Córdoba. Para el que no tiene el placer de conocerle, añadiría, que la amabilidad, el trabajo y la incesante e incansable actividad, son algunas de sus características fundamentales.

Rafael Carrillo, propietario del restaurante El Churrasco, en la bodeguilla. (Foto: E. B.)

Nos acompaña a visitar la bodeguilla, ubicada en una preciosa, enorme y perfectamente restaurada casa judía. A la entrada, en la penumbra, una jarrita de fino, casi helado, acompaña a unas copas de cata, alineadas milimétricamente, sobre un antiguo mantelito bordado de hilo. Recorremos las diferentes estancias, comedores, bodegas en las que conserva las joyas (enológicas) de la corona. En una enorme mesa, nos esperaba un plato de jamón y unas rebanadas de pan, sobre las que Rafael vierte con soltura y esplendidez aceite de oliva virgen, que sirvieron para acompañar al fino que portábamos en nuestras copas.

Rafael Carrillo vierte el aceite. (Foto: E. B.)

Nos asomamos al pozo, subimos hasta la terraza, desde donde casi se puede acariciar con la mano la torre de la Mezquita, espectáculo siempre grandioso.

Regresamos al restaurante, orillados por el lado de la sombra, ya que el sol, a esas horas, vuelve a picar. Allí nos aguarda una mesa en el comedor principal en la plata baja. Es uno de los muchos espacios que posee El Churrasco, distribuidos en ésta, su casa matriz y en varias aledañas. Antes de sentarnos, tenemos tiempo de visitar todas las estancias y sorprendernos del buen gusto y del mimo que se ha observado año tras año, para mantener la decoración auténtica, con sabor a historia.

Comedor de El Churrasco. (Foto: E. B.)

Allí degustamos un menú que se compuso de: berenjenas fritas acompañadas por salmorejo, gazpacho blanco de piñones, riñoncitos de cordero lechal a la plancha, rabo de toro (una de las especialidades) y lomo de buey de Los Pedroches al carbón de encina. Los postres: crustillante de gin-tonic helado con sorbete de limón y (algo imprescindible) tocinillo de cielo con una copa de Pedro Ximénez. 

Tocinillo de Cielo de El Churrasco. (Foto: E. B.)

Por la noche cenamos en un restaurante más desconocido, pero que recomiendo sin dudarlo: Casa Luque. Si están interesados pueden localizarlo en Google. Siempre con reserva previa (posee pocas mesas). Les gustará.

Diminuto comedor del restaurante Luque. (Foto: E. B.)

Otro día les hablaremos de Bodegas Campos. Otro templo cordobés de la alta gastronomía, que no hay que dejar de visitar… aunque algo “turistizado”… ¡Tiempos modernos¡

Comedor “de carta” de Bodegas Campos. (Foto: E. B.)

Texto y fotos: Eduardo Bueso (copyright)

Inconfundible imagen de la Mezquita de Córdoba. (Foto: E. B.)

HOTEL ITURREGI (GUETARIA) MUCHO MÁS QUE UN HOTEL

14 Sep 2018 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Gastronomía, Hoteles, Restaurantes, Sin categoría, Viajes

Fachada principal. La habitación del último piso es la mejor (suite Getaria). (Foto: E. B.)

Hemos vuelto a pasar un par de noches en este mágico establecimiento de Guetaria /Getaria cercano a San Sebastián: el hotel Iturregi, dirigido con acierto por la borgoñona, Lucie Leprêtre.

Como ya les hemos hablado de este hotel en otra ocasión, las fotos que ilustran este reportaje no son solamente de sus estancias, sino de su cuidado entorno y sus magníficos jardines repletos de flores en esta época del año (segunda semana de septiembre).

Escaleras del edificio. (Foto: E. B.)

Construido sobre las ruinas de un antiguo caserío en el municipio de Guetaria, combina la magia y la proximidad del entorno rural con la comodidad y los servicios de un gran hotel de lujo.

Inaugurado en 2007, ofrece unas espectaculares vistas al faro de Guetaria y a toda la costa vasca. Consta de seis habitaciones dobles y dos suites, todas decoradas por Daniel Rotaeche.

Suite Getaria

Suite Getaria

Baño de la suite Getaria

Cada una de las habitaciones de este antiguo caserío cuenta con su nombre propio, evocando los paisajes y la geografía de la provincia guipuzcoana. Así, Zarauz, Zumaia, Igeldo o Getaria son sólo algunos de los lugares que dan nombre en euskera a estas amplias y luminosas estancias, en las que, además, se ha cuidado al máximo la distribución, el tamaño y los acabados de los cuartos de baño, de forma que quedan perfectamente integrados con el resto de la habitación.

Piscina del hotel Iturregi. (Foto: E. B.)

Entre otros servicios, Iturregi ofrece, un room service para disfrutar de la cena en la habitación y un suculento desayuno elaborado con productos tradicionales de la zona, como fruta fresca, queso local, yogures caseros o bollería recién hecha.

Jardines del hotel. (Foto: E. B.)

Aunque si algo destaca de los servicios que ofrece este tranquilo hotel, es su piscina construida sobre las ruinas del antiguo caserío del que aún se conserva el arco de entrada. Sus salones (uno interior dotado de chimenea y otro exterior bajo los soportales, con vistas a las praderas que circundan la mansión), son muy atractivos.

Balcón de la suite Getaria. (Foto: E. B.) 

En el interior podemos disfrutar de un cocktail bar, en el que podremos preparar nuestros combinados preferidos a modo de self service, mientras leemos o disfrutamos (en días fríos) de la chimenea encendida junto a nosotros. Y en el exterior tendremos el placer de fumar un buen habano… sin molestar a nadie, mientras, al fondo, más abajo las luces de Guetaria se funden con el mar, bajo la “supervisión” del faro.

Vista nocturna de Getaria desde la habitación del hotel. (Foto: E. B.)

Creo que es un buen consejo el que les anime a pasar unos días. Septiembre y octubre son fechas (climáticamente) idóneas. Ya tenemos realizada la reserva para 2019.

Recepción del hotel Iturregi. (Foto: E. B.)

Foto: E. C. 

Texto y fotos: Eduardo Bueso (ambos copyright)

Fotos de las flores: E. C.  (copyright)

Las tres fotos del interior de la suite son gentileza del hotel Iturregi

Una de las miles de flores de los jardines que rodean al hotel Iturregi (Foto: E. C.)

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