Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso

JUEGOS PALABRARES: CAPÍTULO 8

05 Abr 2020 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Libros

 

Como ya anticipé a los lectores, recientemente he editado un libro que le di el nombre de “Juegos Palabrares”. Dada su limitada edición, prácticamente no poseo más ejemplares. Como han sido muchos los que no lo han podido conseguir, a expensas de que realice una segunda edición, cada semana subiré un capítulo a este magazine de Lugares con Estrella.

Aquí adjunto el capítulo 8 de un total de 11. 

Espero que les resulte agradable su lectura.

 

Las serpientes poseen el alma de las bailarinas orientales. 

En la cena de la asociación de dentistas, todos se disputaban la extracción del corcho de las botellas. 

¿De quién huyen permanentemente los que practican footing? 

El otorrino se hacía oídos sordos. 

¡Corre¡ Nadie te espera. 

El propietario de los Altos Hornos de Vizcaya poseía una salud de hierro. 

El mar más aristocrático es el marqués. 

El negocio del jabón creció como la espuma. 

A los físicos nucleares les encantaba la cocina de fusión. 

Aquella entrevista televisiva sobre la exclusiva del escándalo de un personaje famoso, sólo duró tres mil euros. 

La película de terror fue realizada por técnicos de miedo-ambiente. 

Los cometas huelen a azufre, fósforo y pólvora. 

El doctor, cuando enfermaba, siempre se curaba en salud. 

Los espejos siempre te están observando. 

Las básculas de los baños tienen sus almas perversas. 

El jabón adelgaza con dietas líquidas. 

El veterano tren de vapor, se enamoró perdidamente de una esbelta y joven chimenea. 

¿Para qué figura la palabra diccionario en los diccionarios? 

La azafata iraní llevaba muchas horas de velo. 

El infierno está lleno de almas de bomberos. 

¿Qué fue primero, el reloj de arena o el desierto? 

Si supiera lo que sé y cree que no lo sé. 

El vapor de las antiguas locomotoras en realidad eran los blancos mostachos del viejo maquinista. 

El veneno tiene alma amarga. 

En cuanto vendió el dúplex de lujo, se quitó un buen piso de encima. 

Me encanta ir los lunes a los museos cerrados. 

El abogado en un momento de locura perdió el juicio. 

Al magistrado le extrajeron la muela del juicio. 

En la más terrible oscuridad, siempre brilla el filo de un arma blanca dentro de nuestra aterrada imaginación. 

Hasta que no le confirmaron la noticia, el carbonero estaba en ascuas. 

Tras ser detenido por circular a gran velocidad, el juez le realizó un juicio rápido. 

Los rabos de las uvas, por lógica, deberían ser de corcho. 

La vida es como una noria pero sin música de feria. 

“El tiempo es oro”. (Rolex) 

El cineasta era tan poco inteligente que en Hollywood le concedieron el Óscar al mejor “Corto”. 

Inventó una botella de corcho con tapón de cristal. 

Los globos que llevan los niños en las ferias están llenos de helio e ilusión a partes iguales. 

No recordaba nada de su amnesia. 

¿Quién se oculta dentro de las calculadoras? 

Los cometas siempre van dejando rastro por donde pasan. 

La policía detuvo en una noche a más de veinte estrellas fugaces. 

El obispo se dio un buen golpe y le salió un “cardenal”. 

Menos la moral, todos los parámetros médicos los tenía muy altos. 

En la procesión de Semana Santa, dos cofradías llevaban el paso cambiado. 

 

Texto: Eduardo Bueso (copyright). Prohibida su reproducción total o parcial.

 

AUBOCASSA PRESENTA LA COSECHA 2019/2020

03 Abr 2020 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Gastronomía, Restaurantes

Aubocassa 2020

Nace una nueva cosecha en Aubocassa. Pioneros en España en la elaboración de aceites, y fieles a los aromas y sabores de Mallorca, Aubocassa cambió el panorama del Aceite de Oliva Virgen Extra desde su salida al mercado en 1999.

Aubocassa 2019/2020 se elabora en la finca del siglo XII, ubicada en el Pla de Mallorca en el término de Manacor. Siguiendo el estilo de elaboración que se utiliza en el vino, Aubocassa trabaja el sistema de sus olivos siendo estrictamente respetuosos con el suelo, la flora y la fauna autóctona. Los suelos se mantienen con hierba natural para evitar su erosión y favorecer los ciclos reproductores de los insectos beneficiosos. Por cada litro de aceite de Aubocassa se utilizan aproximadamente 9 kilos de aceituna, unas 8.000 en total. Esta cosecha nace de una añada seca que, gracias al sistema de riego de la finca, se ha podido equilibrar gratamente. Su recolecta se inició en noviembre de 2019.

Foto: Eduardo Bueso

En 2015, se inauguró la almazara de Aubocassa, única en España, que permite extraer el aceite al mismo tiempo que se recogen las aceitunas, eliminando las esperas y los transportes habituales. El aceite se elabora en un proceso que modifica el batido de la pasta de aceituna y la forma de atemperarla, un sistema que consiste en un intercambiador de calor o frío que consigue la temperatura óptima en pocos segundos, acortando los tiempos que pasa en las máquinas batidoras y las oxidaciones consecuentes que provocan la pérdida de aromas.

La arbequina es la principal protagonista de Aubocassa. Se trata de una variedad que se adapta muy bien a los terrenos de Mallorca. El árbol es de vigor medio y porte llorón, con hojas pequeñas de color verde oscuro. Su fruto es esférico y pequeño, uno solo no alcanza ni los dos gramos. Produce aceites suaves, pero de gran intensidad frutal.

Foto: Eduardo Bueso

Aubocassa 2019/2020 es delicado, equilibrado y sofisticado. Los aromas a fruta, hierba recién cortada, cítricos, tomate, huerto y la humedad de la mañana evocan al paisaje de Mallorca en todo su esplendor. Un viaje a través de la variedad arbequina que ofrece una experiencia sensorial única disfrutando de todos sus matices.

Un aceite acogido a la Denominación de Origen Oli de Mallorca. 

Fotos: Aubocassa y Eduardo Bueso (copyright)

EN COCINA: HÁGALO SENCILLO

01 Abr 2020 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Gastronomía, Libros, Restaurantes

Comedor del restaurante Akelarre de Igueldo/Igeldo (San Sebastián/Donostia) (Foto: Eduardo Bueso)

Desde San Sebastián

Por Mikel Corcuera

Premio Nacional de Gastronomía

Resulta  muy satisfactorio releer una vez más un viejo recetario poco conocido de uno de los personajes históricos más importantes de la gastronomía francesa y al que se le puede considerar como el precursor, -llamémosle un tanto ampulosamente- “ideológico” del movimiento renovador de la “Nouvelle Cuisine”. Habrán adivinado que se trata de Maurice Edmond Sailland, más conocido por su seudónimo de Curnonsky, el cual fue proclamado por sus coetáneos gastrónomos parisinos como Príncipe de los Gastrónomos y “Secretario perpetuo de los psicólogos del Gusto”. Pues bien, con todas estos reconocimientos y honores, el viejo Cur (como se hacía llamar  en  su  vigorosa ancianidad) con casi 76 años, exactamente en 1946, publicó, una pequeña  obra, un recetario comentado  de “Cocina sencilla” titulado Á L´Infortune du Pot.

Quien había comido en las mesas más lujosas y manjares opíparos, quien conocía, como su propia casa, los mejores y más encopetados restaurantes de Paris y de toda Francia (entonces era decir del mundo), quien había tocado el cielo gastronómico, desciende a lo “terrenal” en esta obra y nos habla de los productos sencillos (no por ello menos sublimes), y nos ofrece simples recetas hogareñas, de amigos gourmets  y de aficionados salseros y cocinillas dirigida  a las señoras, a las amas de casa, eso sí, a las más sibaritas como el mismo gastrónomo reconoce.

Curnonsky señala, en el prólogo de la obra citada, las cuatro cocinas francesas que coexisten perfectamente: La alta cocina, la cocina burguesa, la cocina regional y la cocina improvisada.

De la primera afirma algo que incita a la reflexión: “hay que conservar la Alta Cocina sabiendo prescindir de ella”. O dicho de otro modo mucho más directo, no todo se reduce a esta culinaria de relumbrón o de alto copete.

Hotel Iturregi (Guetaria/Getaria) (Foto: Eduardo Bueso)

Es más, el veterano gastrónomo, dirigiéndose a sus potenciales lectoras, les provoca preguntándoles: “¿De verdad le preocupa querida ama de casa francesa, no poner en todos sus platos trufas, foie gras, caviar, supremas, canapés y todas esas maravillas  bautizadas con nombres de batallas o de olvidados diplomáticos? Y Curnonsky reafirma rotundamente, poco después, algo que está de plena vigencia hoy día: ”la cocina sofisticada es un trabajo selecto que no admite el adocenamiento ni la mediocridad y que exige el talento y la erudición de auténticos artistas. Pero la parodia de la cocina sofisticada, lo que me atreveré a llamar la cocina de nuevo rico es lo peor que en el mundo pueda encontrarse”.

El complemento de esta reflexión lo podemos descubrir en aquella pequeña oda que había dedicado años antes a una cocinera popular  Mélani Roaut, en agradecimiento a “su inolvidable tortilla” y que en su parte más esencial se convirtió en el slogan de la renovación culinaria de los setenta : “¿Cocina ?… Es cuando las cosas tienen el gusto de lo que son“

Un artista como Xavier Mariscal dijo algo memorable al respecto: “Ante la duda… sencillez”. Expresión que recuerda a lo manifestado por el  Príncipe Cur en el prólogo del recetario citado: “La Bruyere (escritor galo del siglo XVII) resumió toda la literatura en un par de frases: “¿Quiere decir que está lloviendo? Diga, está lloviendo”. El gran maestro Escoffier condensó toda la cocina en dos palabras “Hágalo sencillo”.

Texto: Mikel Corcuera. Fotos: Eduardo Bueso. Texto y fotos: copyright

Muñeco Bibendum de Michelin, situado en el salón de entrada de Arzak, restaurante poseedor de 3 Estrellas (Foto: Eduardo Bueso)

JUEGOS PALABRARES: CAPÍTULO 7

29 Mar 2020 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Libros

Como ya anticipé a los lectores, recientemente he editado un libro que le di el nombre de “Juegos Palabrares”. Dada su limitada edición, prácticamente no poseo más ejemplares. Como han sido muchos los que no lo han podido conseguir, a expensas de que realice una segunda edición, cada semana subiré un capítulo a este magazine de Lugares con Estrella.

Aquí adjunto el capítulo 7 de un total de 11. 

Hoy lo dedico a un gran amigo que se fue esta semana: Juan Carlos Ballesteros (propietario y fundador del restaurante El Puerto de Santa María, de Zaragoza). D.E.P.

Espero que les resulte agradable su lectura.

 

Al viticultor, los años de escasa cosecha, se le ponía muy mala uva. 

En la construcción de la sauna municipal, el alcalde colocó la primera madera. 

Al caer la tarde, el firmamento se vistió con traje de noche de lunares.

El cocinero del restaurante de cocina india se fue curryendo. 

Algunos comensales en los restaurantes, más que leer la carta, parece que se la estén aprendiendo de memoria. 

Hizo de tripas corazón, para que lo operase del intestino su amigo cardiólogo. 

El precio del telescopio resultó ser astronómico. 

El costo del cursillo para navegación en globo se puso por las nubes. Sin embargo el de las avionetas cayó en picado. 

El asunto de la construcción del submarino fue estudiado en profundidad. 

En la ferretería se acabaron los tornillos sin fin. 

Las saetas de los relojes, a las seis y media se ponen firmes. 

En la tienda de ordenadores estaba todo revuelto. 

Los radiadores parecen esqueletos de animales prehistóricos de compañía. 

En Navidad… “La compañía de Sanitarios Roca les desea un Feliz Baño Nuevo”. 

El falso golfista resultó ser un auténtico golfo. 

En aquella clínica los analistas tenían muy mala sangre. 

Las nubes blancas son los pensamientos de los ángeles. 

Las aceitunas tienen muy poca cabeza. 

Se le paró el móvil. 

Los tambores poseen el espíritu del trueno. 

El alcanfor huele a Siglo XIX. 

El viento siempre tiene prisa. 

La niebla se inventó en los tiempos del cine en blanco y negro. 

El azufre contiene átomos del demonio. 

¡Coche¡… ¡Siga a ese taxi¡ 

El óptico tenía muy mal ojo para los negocios. 

¡Qué estrecho está esto¡ – dijo Gibraltar – 

Al ser atacado por un enorme cefalópodo, el corazón del submarinista sufrió fuertes pulpitaciones. 

Nada más terminar de leer la radio se puso a oír el periódico. 

¡Two¡… ¿Yo? 

Las tiendas, al anochecer cierran los párpados de sus persianas para dormir profundamente. 

Los pájaros huyen permanentemente de sí mismos. 

Los armiños siempre están preparados para ir de fiesta. 

Los voluntarios de la cruz roja realizaron las plantaciones de algodón. 

Aquel sobre mal cerrado dejaba escapar secretos dentro de aquel curioso buzón. 

A la bombilla se le encendió una idea. 

El viejo reloj, cansado de dar la hora durante toda su vida, no pudo levantar más sus saetas al señalar las seis y media. 

El farmacéutico regaba con alcohol su pequeño huerto de algodón. 

Los gorros blancos de los cocineros no son más que sus ideas gastronómicas, mezcladas con nata montada. 

Como se retrasó el doctor se impacientó el paciente. 

Los donuts son las coronas que llevan sobre sus cabezas los ángeles de los roscones. 

En cuanto se quedó sordo al concejal lo nombraron “teniente” – alcalde. 

Los chistes que contaba el electricista tenían mucha “chispa”. 

A la pastilla de analgésico le dolía la cabeza. 

Fabricaron boinas blancas para canosos. 

Los globos son como las ilusiones. Se desinflan con mucha facilidad. 

Mientras esperaba a la policía, el guardabosques destruyó todas las pistas forestales. 

El asesino le extrajo el puñal para quitar hierro al asunto. 

El entrenador sustituyó al guardameta por un portero automático. 

La luna es una mirilla por la que, de cuando en cuando, se asoma el ojo de Dios para vigilarnos. 

Para ganar tiempo al tiempo, nada más comenzar el año se compró dos calendarios.

 

Texto: Eduardo Bueso (copyright). Prohibida su reproducción total o parcial.

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