Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso

XXVII FERIA DE OTOÑO DE BIESCAS

15 Oct 2019 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Eventos, Gastronomía, Restaurantes, Sin categoría, Viajes, Vinos

Momento de la presentación de esta mañana en la sede de la Diputación Provincial de Huesca

Con el cambio de estación, llega también la Feria de Biescas como uno de los escaparates más consolidados del sector ganadero y de la agroalimentación. La ganadería extensiva y las razas autóctonas seguirán siendo el eje del certamen donde también se reunirá a 108 expositores, los principales productores locales, así como del resto de la Comunidad, sur de Francia y de otros puntos de la geografía española.

Feria de Biescas en la edición de 2017 (Foto: Eduardo Bueso)

Así lo han dado a conocer hoy los principales responsables de las entidades que están detrás de la feria, con Roque Vicente, como responsable de Desarrollo y Sostenibilidad de la Diputación Provincial de Biescas, Nuria Pargada alcaldesa de Biescas y presidente del comité ferial, junto a José Manuel Macarulla, en representación de Araparda (Asociación de criadores de raza bovina parda de montaña)La 27 edición tendrá lugar este fin de semana y un singular revoloteo de las banderas de Sobrepuerto, Gavín, Yebra de Basa y Biescas marcará el inicio de una feria en la que la actividad comercial se sitúa en el recinto polideportivo y sus inmediaciones con las carpas de quesos, patés, bodegas y cervezas artesanas como uno de los grandes atractivos para el público en general. Todo ello como parte de una amplia programación en la que este año destaca el homenaje al oficio de los telares y a la figura de Máximo Palacios, vecino recientemente fallecido y dedicado toda su vida a esta labor artesanal que se podrá ver en el museo de La Torraza.

Degustación de quesos (Foto: E. C.)

Esta iniciativa arraigada al territorio y a su forma de vida recupera los intercambios comerciales y de venta de animales característicos en el valle de Tena hace más de un siglo. En esta parcela ganadera, el número de cabezas rondará el centenar tanto de ovino, caprino y equino y estarán representadas la Parda de Montaña, Pirenaica, Fleckvieh y Limousin, del propio valle; la Rasa Aragonesa y Churra Tensina; la Raza Pirenaica en caprino, la caballar Hispano-Bretón y el mastín del Pirineo.

Feria de Biescas (Edición 2016) (Foto: Eduardo Bueso)

El concurso de quesos, a día de hoy el más importante de Aragón y donde compiten más de veinte quesos diferentes, es uno de los platos fuertes del certamen que dará a conocer a su ganador en la jornada del domingo mediante votación del público entre los finalistas. A esto hay que sumar artesanos del sector textil, cerámica, piedra, cestería, instrumentos a base de madera, además del variado abanico de puestos agroalimentarios donde se darán a conocer los productos de cinco viveros locales. 

Detalle otoñal en Biescas. (Foto: Eduardo Bueso)

A través de esta Feria se da la bienvenida al otoño con un fin de semana marcado por la tradición y los alimentos de calidad.

Como ya lo llevamos realizando desde los inicios de esta revista digital, Lugares con Estrella estará presente en la XXVII Feria de Otoño de Biescas.

Fotos: DPH, E.C. y Eduardo Bueso (copyright)

Degustación de quesos (Foto: E. C.)

PREMIO AL RESTAURANTE CASBAS DE SENEGÜÉ (HUESCA)

05 Oct 2019 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Gastronomía, Hoteles, Restaurantes, Viajes, Vinos

Momento de la entrega del Premio al restaurante Casbas. En la imagen, de izquierda a derecha: Miguel Caballú, vicepresidente da la Academia Aragonesa de Gastronomía, Ángel González, presidente, Maria Carmen Casbas, Enrique Marcuello (tercera generación del restaurante) y Domingo Buesa, presidente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza

La Academia Aragonesa de Gastronomía ha otorgado al restaurante Casbas, ubicado en la localidad serrablesa de Senegüé (Huesca), el premio al Mejor establecimiento de comida familiar de Aragón de este año 2019.

«Foto de familia» en la entrada de la iglesia de San Pedro de Lárrede. (Imagen: Alex Dembovich)

Con este premio, «la Academia distingue cada año al negocio de restauración que atesore una dilatada trayectoria de buen hacer y que en sus cartas recoja los productos distintivos y las formas tradicionales de cocinar de la zona en la que se ubican».

Detalle de uno de los laterales de Casa Casbas. (Foto: E. B.)

El restaurante Casbas (antes Casa Casbas), lleva desde 1956, «siendo un referente gastronómico en el Valle de Tena. Mantiene el espíritu de la cocina de hoy y de siempre. Situado a pie de carretera con un amplio parking privado. Sus grandes ventanales de piedra y la conjugación de elementos como el ladrillo, pizarra y madera le confieren un ambiente muy agradable y acogedor».

Entre sus especialidades están algunos platos de la cocina tradicional, como el ‘Ajoarriero de bacalao según receta de nuestra abuela Nati’, que lleva en la carta más de 30 años y que han degustado muchos personajes ilustres que se han sentado a sus mesas, como políticos, deportistas o gentes del espectáculo.

Comedor del restaurante Casbas. (Foto: E. B.)

Hasta el Rey emérito, Juan Carlos I, comió allí varias veces cuando subía a esquiar a Candanchú, según informó ayer el gerente del establecimiento, Enrique Marcuello, miembro de la tercera generación de la familia que ha gestionado el establecimiento.

Mari Carmen Casbas (Foto: Eduardo Bueso)

Fundado por Francisco Casbas, primero fue un estanco – bar, para más tarde reconvertirse en restaurante, cuyos fogones fueron liderados durante mucho tiempo por Mari Carmen Casbas, actualmente ya jubilada, aunque ayer fue la que recibió el diploma y agradeció a la Academia dicho premio. En el año 2000, se convirtió también en hotel, con 15 habitaciones. 

San Pedro de Lárrede (Foto: E. B.)

El evento comenzó visitando los miembros de la Academia Aragonesa de Gastronomía la iglesia de San Pedro de Lárrede.

Momento de la visita a la iglesia de San Pedro de Lárrede. (Foto: E. B.)

Posteriormente, la Casa Isábal (López Isabal), construida en el Siglo XVII; del interior de este magnífico edificio aragonés, no podemos mostrarles fotos, ya que se nos prohibió tomar ninguna imagen, algo que sentimos por nuestros lectores, ya que posee una extraordinaria belleza.

Manuel García Guatas, académico y catedrático emérito de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, se dirige a los académicos en la entrada de la iglesia de San Pedro de Lárrede. (Foto: E. B.)

Más tarde se visitó otra joya del románico: San Juan de Busa, construida en el año 1060.

San Juan de Busa (Foto: E. B.)

El académico Manuel García Guatas, catedrático emérito de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, y Domingo Buesa, presidente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza oficiaron de cicerones en ambos templos.

Domingo Buesa, presidente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza, en el momento de entrega del diploma en el restaurante Casbas (Foto: E. B.)

San Juan de Busa (Foto: E. B.)

A continuación se realizó la ceremonia de entrega del premio en las instalaciones del restaurante Casbas, seguida de un almuerzo que consistió en:

Crêpe vegetal con mermelada de tomate y sal «Maldon». Con bombón de foie cubierto de almendras y manzana caramelizada 

Langostinos en tempura con suave salsa de azafrán y arroz meloso del Somontano con verduritas naturales 

Ajoarriero “Casbás” 

Ternera del Pirineo

Por supuesto, no faltó el pan típico de la panadería Javierrelatre de la cercana población de Sabiñánigo. (Foto: E. B.)

De postre se degustaron una torrijas con canela y crema de vainilla

Los vinos que se sirvieron fueron. Viñas del Vero Gewürztraminer 2018 y  Mipanas 2017 (cabernet-sauvignon, merlot y syrah), ambos de la DO Somontano. 

Viñas del Vero Gewürztraminer

Como señaló Marcuello, en Carbas realizan platos con un buen producto, de cercanía y de temporada, con la justa elaboración para dar un servicio rápido y amable, ya que casi todos sus clientes “suben o bajan de la montaña -a esquiar, a coger setas o simplemente a pasar unas horas de asueto- y suelen tener prisa”.

Discurso por parte del presidente, Ángel González. A la izquierda el vicepresidente, Miguel Caballú y a la derecha, Maria Carmen Casbas. (Foto: E. B.)

Por la tarde la comitiva realizó una interesante visita al Museo de dibujo de Larrés.

Fotos: Eduardo Bueso (copyright)

Otra imagen de los miembros de la Academia Aragonesa de Gastronomía. (Foto: E. B.)

PARTCHARÁN, UN PACHARÁN DIFERENTE

29 Ago 2019 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Gastronomía, Viajes, Vinos

Un bonito rincón de la bodega Partcharán (Foto: E. B.)

La semana pasada Lugares con Estrella se desplazó hasta el bellísimo pueblo de Tramacastilla de Tena, situado en el Pirineo aragonés a escasos kilómetros de Sallent de Gállego, la estación de esquí de Formigal y la frontera francesa.

El motivo de nuestra visita era conocer de primera mano una bodega que elabora un licor de pacharán diferente al resto. Todo ello es por la obra y el tesón de un auténtico emprendedor: Antonio Cortijo.

Antonio Cortijo muestra orgulloso dos botellas de Partcharán. (Foto: E. B.)

El nombre de este licor es “Partcharán”, fruto de la unión de tres palabras: pacharán, artesano y Partacua (zona en la que se recogen los arañones silvestres).

En Partcharan, todo comienza con la endrina. La endrina (Prunus Espinosa) es una fruta de la familia de las ciruelas (Prunus Domestica), de entre 5 y 10 mm de diámetro, es de color azul y textura aterciopelada.

Sala de catas, situada en la planta superior de la bodega. (Foto: E. B.)

Es el primer arbusto que florece en esa zona pirenaica; las flores son de color blanco y es fácilmente distinguible desde la distancia. La fruta está madura para principios de otoño, pero se espera a recogerla hasta que haya helado por lo menos dos veces, algo que suele ocurrir a mediados de octubre. El agua que contiene la fruta, al helarse, aumenta el volumen y rompe las fibras de la endrina de forma natural y ello favorece a que el pacharán gane en sabor y color.

Las endrinas se recogen una a una, a mano, por eso el logotipo es una endrina con una huella dactilar. Al recolectar la fruta a mano no se daña la planta ni tampoco las endrinas y, además, se seleccionan, ya que, si hay alguna en mal estado no se recoge.

 

Una vez que se poseen las endrinas, se realiza el proceso de maceración; para ello se preparan los depósitos con: café en grano, el cual aporta color y una textura que se aprecia sobre todo en el paladar, canela en rama, que regula el sabor haciéndolo ligeramente más dulce y nivela el amargor del café y de la endrina, y por último, anisado, un anís con unas destilaciones más, para conseguir que no resulte muy empalagoso.

Posteriormente se añaden las endrinas siguiendo su receta secreta, siendo necesario esperar seis meses a que los productos conviertan el anisado en Partcharán.

Una de las salas del almacén. (Foto: E. B.)

El Partcharan envejecido en barrica, en lugar de filtrarlo y embotellarlo, se trasvasa a una barrica por un periodo de ocho meses más, logrando así que se “limen” las pequeñas asperezas que contiene el pacharán; también pierde el color rosado para convertirse en una tonalidad que se acerca más a teja.

De una de las barricas solo se embotella la mitad del licor, y al año siguiente se rellenan con parte del Partcharan de barrica y así se consigue un producto todavía más fino, pero similar en color al cognac.  A este licor lo denominan “Partcharan de Solera”.

Botellas de Partcharán Solera (Foto: E. B.)

En total elaboran cinco tipos diferentes de Partcharán: Tradicional, Pimienta Rosa, Picante, Menta y Barrica.

De la añada del 2019 se han envasado 2.000 botellas. La primera añada, que fue la del 2013, solamente 136.

Se pueden adquirir en: Casa Portolés (en la frontera del Portalet), Corral Bio (Sallent de Gállego), Acebo Artesanía (Panticosa), Alimentación Telera y Hotel el Privilegio (Tramacastilla de Tena), Pyrenne (Biescas), La Fresquera (Jaca), Bodega Gabriel (Sabiñánigo), Semonia y Chez Marzola (Huesca), La Pardina (Puente la Reina de Jaca), Morrico Fino (Sos del Rey Católico) y Lasca Negra (Zaragoza).

El plan futuro es ampliar el número de barricas, ya que el pacharán envejecido está teniendo muy buena acogida y el de solera casi antes de embotellar ya está vendido.

También mantendrán los pacharanes diferentes, ya que cada uno tiene su público y además esto hace que los clientes los diferencien de otros pacharanes y también porque permiten hacer catas más interesantes.

Texto y fotos: Eduardo Bueso. (Ambos copyright)

Antonio Cortijo cata una copa de Partcharán en la puerta de su bodega. (Foto: E. B.)

MOZARELLA: UN QUESO DE “ALTURA”… EN CARROZA

11 Ago 2019 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Gastronomía, Restaurantes, Viajes

Mozarella «en carroza»

Desde San Sebastián

Por Mikel Corcuera

Premio Nacional de Gastronomía

Se ha afirmado en numerosas ocasiones -con rigurosas estadísticas en la mano- que el queso más imitado -más bien fotocopiado- del mundo es el manchego. Y que por este motivo nos atrevimos en su día a calificarlo sin atisbo alguno de exageración como «El Rolex de los quesos».

Aunque para falsificaciones vergonzantes en este terreno la mozarella suele encabezar el ránking de la desfachatez, dándonos casi siempre gato por liebre. Sobre todo en lugares de medio pelo, de pretendida culinaria italiana, que por cierto, abundan en todo el mundo.

La mozarella es un queso italiano, de Campania en concreto, que se elabora (el genuino) con leche de búfala. En Lazio y Campania se sigue haciendo con leche de búfala, aunque en el resto de Italia se elabora con leche de vaca (del 40 al 45% de materia grasa).

Se supone que es muy antiguo, ya que fueron los longobardos los que introdujeron el búfalo en Italia. De todas formas, la denominación de mozza ya aparece en algunos textos de la Edad Media.

Es de pasta hilada, muy blanco, dulce, tierno, al corte aún rezuma suero y, si no se consume muy fresco, pierde casi todas sus características.

Resulta ideal para ensaladas. Por su suavidad y versatilidad, hacen que case muy bien con cualquier ingrediente, en particular con el tomate crudo y la albahaca. Como la ensalada Caprese. Este tipo de queso es fibroso, por esta razón es muy utilizado en la elaboración de pizzas cuando está casi seco y de ensaladas cuando está fresco. El queso fresco es el más recomendado cuando se va a consumir sin derretir, porque es lechoso y de pasta blanda. Cuando se encuentra bastante seco y maduro es frecuente que su piel se torne de color marrón, siendo entonces llamado “pasita”. La mozarella se conserva en agua salada o en suero, moldeada en bolas o en panes de tamaño variable. La hecha con leche de búfala, de gusto mucho más fino, se come al final de las comidas; la que se elabora con leche de vaca se consume más en la cocina, sobre todo para la pizza, pero también enriquecida con ricotta para preparar un gratinado de lasaña o para rellenar unas singulares croquetas de arroz fritas.

Tabla de quesos del Pirineo francés. Foto: E. C. 

 

Hay un plato denominado Mozzarella in carrozza que es un manjar napolitano muy popular. Se trata de un pequeño sándwich (originariamente, en los hogares lo elaboraban con pan duro, para aprovecharlo) que debe tener bastante altura, de ahí viene lo de la carroza. Relleno de mozzarella, rebozado con huevo batido, frito en aceite y que se debe servir y comer siempre muy caliente.

 

En la inolvidable película Ladrón de bicicletas de 1948 (obra cumbre del neorrealismo italiano) de Vittorio de Sica, hay una escena memorable alusiva a esta receta. Aunque sea de sobra conocido su argumento no está de más recordarlo, en una breve sinopsis. En la desoladora Roma de la posguerra, un obrero en paro consigue un sencillo trabajo pegando carteles a condición de que posea una bicicleta. Para ello decide empeñar todo su ajuar de sábanas para poder rescatar su bicicleta, que estaba también empeñada con anterioridad y que desgraciadamente le roban en su primer día de trabajo. Es así como comienza toda la terrible aventura de Antonio Ricci (interpretado por Lamberto Maggiorani) junto con su hijo Bruno, (Enzo Staiola), de tan solo siete años, por recuperar su bicicleta. En una de las escasas escenas relajantes de esta persecución angustiosa, Antonio rascándose los bolsillos le propone al peque ir a comer una pizza. Entran en un establecimiento ocupado por familias burguesas y solicitan una pizza. Todo indignado, el camarero contesta que aquello no es una pizzería, pidiendo entonces Antonio dos raciones de Mozzarella in carrozza, que el chaval intenta en vano comer muy finamente con tenedor y cuchillo, como un niño pijo de la mesa contigua, pero que finalmente se come a mano, captando la prodigiosa cámara de De Sica la esencia misma de este típico emparedado. Es decir, los largos filamentos que se forman del cremoso queso caliente que Bruno saborea con deleite, como si fuera el mayor manjar que jamás hubiera probado.

Texto: Mikel Corcuera. Fotos: Freepick, E. C. y Eduardo Bueso. Texto y fotos: copyright

Tabla de quesos. Foto: E. C.

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