
Foto de familia, previa al almuerzo
La Academia Aragonesa de Gastronomía celebró ayer su tradicional Almuerzo de Verano, un encuentro que reunió a veintidós académicos en torno a la mesa y a los valores que inspiran la institución: la amistad, el intercambio de conocimientos y el disfrute de la buena gastronomía.
La comida tuvo lugar en un ambiente distendido y cordial, propicio para la conversación y el fortalecimiento de los lazos que unen a los miembros de la Academia. Como es habitual en este tipo de encuentros, la gastronomía fue la gran protagonista, ofreciendo una excelente oportunidad para compartir impresiones sobre la actualidad culinaria aragonesa y los proyectos futuros de la corporación.
El menú preparado por el restaurante La Scala, destacó por la calidad de sus productos y el cuidado en su elaboración, reflejando el buen hacer de la cocina anfitriona. Los asistentes pudieron disfrutar de una propuesta gastronómica que combinó tradición y creatividad, acompañada de una cuidada selección de vinos (Somontano y Cariñena).
A lo largo del almuerzo se sucedieron conversaciones sobre la evolución de la gastronomía aragonesa, la promoción de nuestros productos de calidad y las actividades que la Academia desarrollará en los próximos meses. El encuentro transcurrió en un clima de camaradería y satisfacción general entre todos los presentes.
El menú consistió en:

Croqueta de embutido de Teruel

Borrajas salteadas con aceite empeltre de Molino Alfonso

Bacalao con fritada aragonesa

Pollo al chilindrón

Torrija con helado de canela
En cuanto a los vinos:

Care de la D.O. Cariñena

y 3404 de Bodega Pirineos D.O. Somontano
Con este Almuerzo de Verano, la Academia Aragonesa de Gastronomía mantiene viva una tradición que contribuye a reforzar la convivencia entre sus miembros y a seguir impulsando el conocimiento y la difusión de la cultura gastronómica de Aragón.
Fotos: Eduardo Bueso (copyright)

Brindis final de almuerzo (Foto: Eduardo Bueso)


