Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso

JUEGOS PALABRARES: CAPÍTULO 11

23 May 2020 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Libros

Como ya anticipé a los lectores, recientemente he editado un libro que le di el nombre de “Juegos Palabrares”. Dada su limitada edición, prácticamente no poseo más ejemplares. Como han sido muchos los que no lo han podido conseguir, a expensas de que realice una segunda edición, cada semana subiré un capítulo a este magazine de Lugares con Estrella.

Aquí adjunto el capítulo 11 de un total de 13. 

Espero que les resulte agradable su lectura.

 

“Empresa circense necesita payaso para su espectáculo. Seriedad imprescindible”. 

Asociación cultural “Los Vándalos”. 

Como no sabía leer sólo usaba gafas para hablar. 

Los cónyuges se echaban mucho de más. 

A los pacientes saludables el sabio doctor sólo les recetaba placebos.

Colocó flores artificiales en un florero natural. 

Prohibido morirse en primavera. 

“Muestra no gratuita. Permitida su venta”. 

Los preámbulos de la informática, consistieron en denominar tiza al clarión. 

Terminantemente prohibido escribir terminantemente antes de prohibido. 

El primer hombre que pisó la luna era Armstrong-nauta. 

Fueron establecidas estrictas medidas de inseguridad. 

Cuando un forense visita a un enfermo ya tiene la mitad de su trabajo realizado. 

Las ballenas parece que siempre están embarazadas. 

A los chalecos les gusta el billar.

La almohada y el colchón viven en permanente concupiscencia. 

Paella mixta. Vino con gaseosa. Edulcorantes artificiales. Niños gratis. Media etiqueta. Coitus interruptus. Quitamanchas efectivo. Oportunidad única. 

El tratado sobre cefalópodos no tenía pies ni cabeza. 

El relojero no llegó a tiempo. 

El empresario que fabricaba bombas explotaba a sus trabajadores. 

En la playa nudista había numerosas colillas. 

El anciano fotógrafo en lugar de bastón usaba un trípode. 

Vistas las noticias y la calidad de los alimentos, optó por comerse el periódico y leer el desayuno. 

Los armamentistas lanzaron al mercado bombas de diferentes modelos. 

Paró de llover en seco. 

Apagaron el patio de luces. 

El caracol subió por su escalera. 

El ornitólogo tenía la cabeza llena de pájaros. 

La luna, por la noche, sólo bebe champagne. 

¿Puede una bomba ser inteligente? 

Cumbre de países no alienados. 

El meteorólogo no tenía tiempo para nada. 

La empresa de limpieza siempre ofrecía contratos basura. 

El matrimonio de joyeros celebró sus bodas de oro. 

El forense pasaba sus horas muertas en el tanatorio. 

Con el paso del tiempo, el doctor cambió de tratamiento al paciente. Terminó tuteándole. 

Los espárragos dan la mano “blanda”. 

Las sardinas llevan el brillo de las olas en su piel. 

Los motoristas que no usan casco, no tienen cabeza. 

Al cocinero se le fue la olla. 

Al simio le encantaban los monólogos. 

Pese a no tener el bachillerato, el piloto de F-1 logró terminar tres carreras. 

Tras los malos resultados de ventas de los agentes de Avecrem, su director los puso a caldo. 

En la sala de espera de la morgue instalaron sillones anatómico-forenses. 

Las moscas siempre están tramando algo perverso; que no paran de frotarse las manos. 

La gastronomía tiene dos puntos en común con la astronomía: las estrellas (Michelin) y los precios de los restaurantes. 

El chatarrero siempre le quitaba hierro al asunto. 

Las escobas siempre están despeinadas. 

“Le habla el contestador automático del buzón de voz”. 

En el partido amistoso de fútbol, el equipo de bomberos venció por humo a cero. 

El rifle automático se disparó solo. 

En la tienda de feng shui  vendían “todo a zen”. 

 

Texto: Eduardo Bueso (copyright). Prohibida su reproducción total o parcial.

JUEGOS PALABRARES: CAPÍTULO 10

18 May 2020 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Libros

Como ya anticipé a los lectores, recientemente he editado un libro que le di el nombre de “Juegos Palabrares”. Dada su limitada edición, prácticamente no poseo más ejemplares. Como han sido muchos los que no lo han podido conseguir, a expensas de que realice una segunda edición, cada semana subiré un capítulo a este magazine de Lugares con Estrella.

Aquí adjunto el capítulo 10 de un total de 13. 

Espero que les resulte agradable su lectura.

 

Los tricornios llevan mostacho. 

Aprovechó la oferta de 2 x 1 para comprarse un 4 x 4. 

Los lapiceros huelen a otoño. 

Las piscinas son “muestras sin valor” envasadas de los océanos. 

La ropa interior tendida se ruboriza al mirarla. 

Las teorías de los astrónomos están a años luz de la realidad. 

Los peluqueros a veces tienen ideas descabelladas. 

¿Quién nació antes?: ¿Las salas de espera de los dentistas o la música que suena en ellas? 

Los volcanes expulsan por sus bocas parte del cosmos que se comieron durante su niñez. 

Los cometas son las varitas mágicas de las hadas del Universo. 

Buscaba a su “media naranja” y encontró un limón entero. 

Micrófono muy pequeño: micro-micrófono. 

Las corbatas poseen instinto estrangulador. 

El agricultor estuvo sembrado. 

Las pinzas de ropa femenina tienen los dedos delicados. 

Las tijeras poseen alma de sastre. 

Los gusanos de seda siempre se visten de Hermés. 

¿Quién confiesa a los curas? 

Se olvidó el memorándum. 

El séquito se mojó. 

Dados esféricos. Rectas elípticas. 

El pueblo botó al gobierno por mayoría absoluta. 

Siempre que abrimos el cajón central de una mesa de despacho se burla de nosotros sacándonos la lengua. 

Los bastones siempre cojean. 

El móvil se paró. 

Antes de salir al mercado los productos farmacéuticos eran cínicamente probados. 

La excarcelación de los pirómanos encendió las alarmas entre la población. 

Llegaron con una exquisita impuntualidad. 

El sereno estaba nervioso. 

Como no tenía nada que contar le escribió una carta en blanco. 

El sacerdote fumador decidió dejar el hábito. 

El carbón siempre está dando la brasa. 

El invidente, por la noche siempre cargaba su linterna con pilas fuera de uso. 

El hostelero pasó sus días de cárcel en régimen de prisión completa. 

El electricista tenía pocas luces. 

Las paracaidistas parece que desciendan sujetándose con hilos a sus faldas. 

Júpiter consiguió el “Premio Planeta”. 

Los sucesos paranormales también afectaron a los que no lo eran. 

Permitido no fumar. 

El hematólogo tenía su cuenta corriente en un banco de sangre. 

Los cepillos siempre llevan bigote. 

Las alcachofas también tienen su corazoncito. 

Los volcanes tienen unas digestiones muy pesadas. 

El otorrino le regaló a su esposa una gargantilla. 

El silbo de los afiladores suena en blanco y negro. 

Concedió una entrevista en exclusiva para más de cien cadenas de televisión. 

El capitán del barco estaba inmerso en un mar de dudas. 

El desactivador de explosivos se lo pasó bomba

 

Texto: Eduardo Bueso (copyright). Prohibida su reproducción total o parcial.

MENÚ PARISINO 1911

19 Abr 2020 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Gastronomía, Libros, Restaurantes, Viajes, Vinos

Página 3 del menú. París 1911

Sin menospreciar su valor material, el mundo de las antigüedades gastronómicas, nos introduce en historias mágicas. Localizar tesoros en forma de libros, folletos turísticos, guías o menús, es el mejor regalo que puede obtener el buen buscador de antojos, de rarezas… de sentimientos.

Nuestra intención a la hora de escribir estas líneas, era la de mostrarles varias cartas de restaurantes de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Pero como en Lugares con Estrella intentamos que sea una revista amena, nos conformaremos evocando tan solo una de esas cartas, eso sí, curiosa y muy bien editada. Se trata de un menú que adquirimos hace unos años en un anticuario de Biarritz, realizada con motivo de la recepción ofrecida por el ayuntamiento de París, y en su propio edificio, a los alcaldes, concejales y representantes de los ayuntamientos de Bruselas, Amberes, Lieja y Gante, el 6 de abril de 1911.  

Portada del menú

Dicho programa se compone de catorce páginas (portadas incluidas), en las que se detalla con minuciosidad, junto al menú, las diferentes canciones (veintidós en total) con las que se deleitó a los agasajados, no sólo durante la cena, sino antes -en el Salón de los Arcos del Ayuntamiento parisino-, y después del ágape -en el Jardín de Invierno-.

Ayuntamiento de París

En concreto, para la cena fueron seleccionadas seis canciones: “Marcha francesa”, “El primer día de felicidad”, “Serenata húngara”, “Ballet de Hamlet”, “Mi bello regimiento que desfila” y “Les Erinnyes”.

En cuanto al menú gastronómico, nos ceñiremos a la traducción del mismo: Crema renacimiento; consomé a la valenciana; barquitos gastronómicos; suprema de lenguado Amiral; mollejas de ternera al estilo de Arles; setas a la forestière; tordos en salmis a la Gelée; mandarina pilé; sorbete de licor holandés Kummel; brocheta de pulardas trufadas; jamón de Praga con salsa de Jerez; ensalada gala; guisantitos “nouveaux” a la francesa; helado Ambassadeur  y postres  diversos.

Menú completo

Los vinos que acompañaron fueron los siguientes: Chambertin 1877 (Chablis) – Château Haut-Brion 1899 (Médoc) y dos champagnes, servidos en decantadores: Moët et Chandon Brut Imperial 1904 y Veuve Clicquot (etiqueta amarilla).

El opúsculo, fue editado por la imprenta de Edouard Devambez, sin duda el mejor especialista en el arte del grabado, no en vano desde 1873 realizó trabajos para la Casa de Orleáns, la Casa de Bonaparte y el Palacio del Elíseo. 

Texto y fotos del libro/menú: Eduardo Bueso (copyright)

Sala de fiestas

JUEGOS PALABRARES: CAPÍTULO 8

05 Abr 2020 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Libros

 

Como ya anticipé a los lectores, recientemente he editado un libro que le di el nombre de “Juegos Palabrares”. Dada su limitada edición, prácticamente no poseo más ejemplares. Como han sido muchos los que no lo han podido conseguir, a expensas de que realice una segunda edición, cada semana subiré un capítulo a este magazine de Lugares con Estrella.

Aquí adjunto el capítulo 8 de un total de 11. 

Espero que les resulte agradable su lectura.

 

Las serpientes poseen el alma de las bailarinas orientales. 

En la cena de la asociación de dentistas, todos se disputaban la extracción del corcho de las botellas. 

¿De quién huyen permanentemente los que practican footing? 

El otorrino se hacía oídos sordos. 

¡Corre¡ Nadie te espera. 

El propietario de los Altos Hornos de Vizcaya poseía una salud de hierro. 

El mar más aristocrático es el marqués. 

El negocio del jabón creció como la espuma. 

A los físicos nucleares les encantaba la cocina de fusión. 

Aquella entrevista televisiva sobre la exclusiva del escándalo de un personaje famoso, sólo duró tres mil euros. 

La película de terror fue realizada por técnicos de miedo-ambiente. 

Los cometas huelen a azufre, fósforo y pólvora. 

El doctor, cuando enfermaba, siempre se curaba en salud. 

Los espejos siempre te están observando. 

Las básculas de los baños tienen sus almas perversas. 

El jabón adelgaza con dietas líquidas. 

El veterano tren de vapor, se enamoró perdidamente de una esbelta y joven chimenea. 

¿Para qué figura la palabra diccionario en los diccionarios? 

La azafata iraní llevaba muchas horas de velo. 

El infierno está lleno de almas de bomberos. 

¿Qué fue primero, el reloj de arena o el desierto? 

Si supiera lo que sé y cree que no lo sé. 

El vapor de las antiguas locomotoras en realidad eran los blancos mostachos del viejo maquinista. 

El veneno tiene alma amarga. 

En cuanto vendió el dúplex de lujo, se quitó un buen piso de encima. 

Me encanta ir los lunes a los museos cerrados. 

El abogado en un momento de locura perdió el juicio. 

Al magistrado le extrajeron la muela del juicio. 

En la más terrible oscuridad, siempre brilla el filo de un arma blanca dentro de nuestra aterrada imaginación. 

Hasta que no le confirmaron la noticia, el carbonero estaba en ascuas. 

Tras ser detenido por circular a gran velocidad, el juez le realizó un juicio rápido. 

Los rabos de las uvas, por lógica, deberían ser de corcho. 

La vida es como una noria pero sin música de feria. 

“El tiempo es oro”. (Rolex) 

El cineasta era tan poco inteligente que en Hollywood le concedieron el Óscar al mejor “Corto”. 

Inventó una botella de corcho con tapón de cristal. 

Los globos que llevan los niños en las ferias están llenos de helio e ilusión a partes iguales. 

No recordaba nada de su amnesia. 

¿Quién se oculta dentro de las calculadoras? 

Los cometas siempre van dejando rastro por donde pasan. 

La policía detuvo en una noche a más de veinte estrellas fugaces. 

El obispo se dio un buen golpe y le salió un “cardenal”. 

Menos la moral, todos los parámetros médicos los tenía muy altos. 

En la procesión de Semana Santa, dos cofradías llevaban el paso cambiado. 

 

Texto: Eduardo Bueso (copyright). Prohibida su reproducción total o parcial.

 

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