Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso

CAMPO DE CARIÑENA TERRITORIO DE INTERÉS GASTRONÓMICO DE ARAGÓN 2019

27 Nov 2019 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Eventos, Gastronomía, Viajes, Vinos

El vicepresidente de la comarca Campo de Cariñena y presidente de la Ruta del Vino, Jesús Javier Guillén; la directora general de Turismo del Gobierno de Aragón, Elena Allué; y el presidente de la comarca Campo de Cariñena, José Luis Ansón.

La Comarca Campo de Cariñena ha vivido un 2019 «muy especial» que «ha marcado su futuro». En diciembre de 2018, recogió el testigo de la Comarca del Somontano como nuevo Territorio de Interés Gastronómico de Aragón. Una distinción, concedida por el Gobierno de Aragón, que la reconoce como zona de excelencia gastronómica.

La comarca zaragozana es conocida mundialmente por el vino, principal motor de su territorio, pero no es el único. La miel de Aladrén, el aceite de oliva virgen extra de Alfamén, el jamón de Encinacorba, el agua Sierra del Águila de Cariñena, los mudéjares y moscatelicos de Manuel Segura, los buñuelos rellenos de Loras, las setas o uno de los alimentos más cotizados del mundo y del que Aragón es el mayor productor: la trufa negra, son algunos de los productos que definen esta zona.

Tras un año como Territorio de Interés Gastronómico de Aragón, la comarca ha organizado, en el edificio de la Caja Rural de Aragón, una jornada, moderada por el periodista cariñenense Mariano Navascués, en la que se ha hecho balance de lo que ha supuesto este sello para Campo de Cariñena.

Las acciones impulsadas este año, como Territorio de Interés Gastronómico de Aragón, han ido de la mano de uno de los pilares turísticos y gastronómicos más importantes de la comarca: La Ruta del Vino del Campo de Cariñena, la Ruta del Vino de las Piedras y de su famoso Bus del Vino, que este año ha recorrido cuatro itinerarios distintos. En total, han sido cerca de una veintena las actividades que se han organizado en la comarca, bajo esta distinción de TIG Aragón 2019.  

 

Todas ellas, han ido destinadas a potenciar la zona, sus productos y gastronomía, como las jornadas de la trufa realizadas en febrero. De hecho, hace unos días se anunciaba que las actividades enoturísticas Rodando entre garnachas y Días de vino y trufa, pertenecientes a la ruta, son finalistas a la  Mejor Experiencia Turística de Aragón.

Los talleres de cata de vino, impartidos por Silvia Tomé, enóloga de la bodega Qiunta Mazuela, a diferentes asociaciones de la comarca. Presentaciones de producto en todas las ferias de turismo, acompañando a Turismo de Aragón – FITUR, B Travel, NAVARTUR o ARATUR-. A estas muestras se ha asistido también junto a Enoturismo de Aragón,  y se han realizado presentaciones y degustaciones con la Ruta del Vino del Campo de Cariñena, la Ruta del Vino de las Piedras.

Además de todas las actividades gastronómicas que se han potenciado este año, la celebración de la Fiesta de la Vendimia de la Denominación de Origen Protegida Cariñena, y su Paseo del Vino, sigue siendo una de las acciones que más visitantes atrae a la comarca. En cuanto a la tradición, tampoco se puede olvidar el paloteo de Longares, declarado Fiesta de Interés Turístico de Aragón.

Cabe señalar que la Ruta del Vino del Campo de Cariñena, la Ruta del Vino de las Piedras, certificada por la Asociación Española de Ciudades del Vino -ACEVIN-,  y perteneciente a una de las rutas Slow driving (creadas por Turismo de Aragón) está formada por 13 localidades y un total de 40 establecimientos.  

Fotos: Gabi Orte / Chilindrón

JORNADAS DE CALÇOTS EN EL MERENDERO CABEZO BUENAVISTA DE ZARAGOZA

23 Nov 2019 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Eventos, Gastronomía, Restaurantes, Vinos

Los típicos calçots servidos en el Merendero Cabezo Buenavista. (Foto: Eduardo Bueso)

Esta semana se han presentado unas jornadas de calçots muy atractivas, por su calidad y por el lugar donde se celebran: el Merendero Cabezo de Buenavista de Zaragoza. Situado en la parte alta del zaragozano parque José Antonio Labordeta, muy cerca de la estatua del Batallador, es uno de los lugares ineludibles en los que podemos recrearnos con esta sabrosa propuesta.

Antes creemos importante comentar brevemente la historia del lugar. En 1977 comenzaron la andadura del negocio María Jesús Fargas y Dionisio Laguarta. Este último es un  micólogo apasionado que sigue recorriendo los montes, a sus setenta años, para aportar sus pequeños tesoros a platos imprescindibles como las migas con setas y garnachas.

Dioni Laguarta y Miguel Ángel Arjol. (Foto: E. B.)

El encargado del negocio, Miguel Ángel Arjol, ha querido que un grupo de periodistas gastronómicos conociéramos la clave del éxito de una larga trayectoria empresarial. La fórmula es sencilla, solamente en apariencia. Estamos ante un negocio familiar de cocina muy honesta, sin complejas pretensiones, sin exquisitas ornamentaciones. Aquí se rinde culto al producto de calidad, al servicio cercano y entrañable. Y para que fluya todo con naturalidad, acompañan a Arjol los hermanos Laguarta.  Dioni (llámale “Chato”, le gusta más) en sala, y María, el alma de la cocina, desempeñan una eficaz labor que seguramente te hará repetir la experiencia.

Cartel que anuncia la temporada de calçots del Merendero Cabezo Buenavista. (Foto: E. B.)

Pero vayamos al tema: los calçots. Una de las mejores propuestas para combatir las bajas temperaturas se encuentra en el pulmón del la capital aragonesa. Ha llegado el momento de ponerse un babero y disfrutar sin complejos de los calçots del merendero Cabezo Buenavista. La procedencia de los que probamos era de la huerta de Valls, pero en breve serán de la de Zaragoza.

Hasta fin de temporada, en torno a primeros de marzo, nos ofrece un menú completo de calçots acompañado por una salsa diferente (la tradicional para calçots, pero sin ñoras). El precio es de 26 euros, vino Coto de Hayas incluido, en el que no faltan la butifarra y las chuletas de Ternasco de Aragón elaboradas a la brasa y acompañadas por unas patatas caseras de esas que a duras penas se encuentran en la hostelería.

Tapa de sardina ahumada sobre escalibada. (Foto: E. B.)

Atención si eres laminero, porque el momento de los postres se convierte en una fiesta, un entrañable recuerdo de los fogones de nuestras abuelas, protagonizado por  la deliciosa crema catalana, una magnífica tarta de queso y la cuajada con miel y nueces.

Tarta de queso con mermelada de frutos rojos. (Foto: E. B.)

 

En resumen: restaurante idóneo para reencontrarte con el parque con más solera de la ciudad. Su privilegiada terraza, para 180 personas, es una de las mejores propuestas para desconectar del asfalto sin salir de la urbe. Es recomendable pasear por los jardines del entorno antes de sentarte a la mesa.

Migas con hongos y uvas. (Foto: E. B.)

Sin duda, es un establecimiento propicio para ir en grupo, con amigos y ganas de disfrutar de una brasa bien trabajada, precedida de una tostada de sardina ahumada y escalibada, o sencillamente para saborear el cocido aragonés (con tajo bajo, jarrete de TA…) que sirven todos los miércoles.

Fotos: Eduardo Bueso (copyright)

Atardecer desde la terraza del merendero Cabezo Buenavista. (Foto: E. B.)

GARNACHA DE CHIVITE EN ESTADO PURO: LA ZORRERA 2015

20 Nov 2019 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Gastronomía, Vinos

La Finca Legardeta es una de las zonas para el cultivo de la vid más septentrionales de la Península, una circunstancia por clima y suelos que genera un enclave único para el desarrollo de la vid. En este marco, en esta finca, se encuentra la parcela La Zorrera, donde se cultiva la Garnacha que da vida a este vino.

La Garnacha que nace en esta parcela de 6,5 hectáreas, plantada en el año 2000 y  orientada al sur oeste, se encuentra entre los 487 y los 550 metros de altitud. El suelo de la Zorrera es pobre, arcillo calcáreo con un contenido en caliza variable, que permite reservar agua a disposición de la planta durante la época estival. Este suelo trasmite a la viña un bajo vigor que se traduce en racimos y bayas de pequeño tamaño y una vegetación equilibrada.

Este primer vino de parcela de la bodega “nace de la atenta mirada al terreno, a esas parcelas a las que llevamos años observando, viendo las diferencias que expresan y las características que manifiestan al ser vinificadas. Esta, La Zorrera, muestra una identidad muy marcada y una altísima calidad”, comenta Julián Chivite.

“No hay grandes singularidades en la elaboración -afirma el enólogo César Muñoz– la premisa  que manda en su elaboración es el respeto por la tipicidad y eso nos lleva a una enología sencilla, eso sí, con las máximas exigencias”

Chivite La Zorrera es un vino original, único en su variedad, con la estructura de un vino de guarda y la frescura de un vino blanco. Muy complejo en nariz y con la capacidad de sorprendernos en los próximos años.

Botella de La Zorrera 2015. (Foto: Eduardo Bueso)

Para César Muñoz, la Garnacha sea, quizás, “la variedad más poliédrica que existe. En el panorama nacional tenemos tal diversidad que a veces cuesta creer que estemos ante la misma casta. Normalmente ocurre que según la zona de producción nos encontramos con Garnachas con unas cualidades u otras, pero resulta complejo encontrar un monovarietal de Garnacha que las reúna todas: frescura, cuerpo, expresión frutal, gran complejidad, mineralidad… es el terruño en estado puro”.

Acogido a la IGP Vino de la Tierra 3 Riberas, Chivite La Zorrera es un vino que  presenta un color cereza oscuro de buena intensidad, con matices violáceos. Su aroma es intenso de marcado carácter varietal con predominio de la fruta roja (fresa en confitura, grosella) acompañada de una gran complejidad, donde destacan unas sutiles notas florales, un suave fondo herbáceo y una elegante mineralidad. En boca es corpóreo, untuoso, con una excelente acidez y un largo y persistente final. PVP. 35€

Fotos: Chivite y Eduardo Bueso (copyright)

Etiqueta. (Foto: Eduardo Bueso)

PRIMER ACEITE DE COSECHA (2019) DE MOLINO ALFONSO

19 Nov 2019 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Eventos, Gastronomía, Restaurantes, Vinos

Primer aceite cosecha 2019. (Foto: E. B.)

«Uno de los mayores placeres de la vida». Así define la familia Alfonso el primer aceite de cosecha que se produce en la almazara. «Es un aceite en rama, como no hay otro igual. Tiene un sabor muy especial. En nuestra familia, dedicada al mundo de la oliva desde hace más de un siglo, el día más importante del año siempre ha sido el primero de campaña en el que nos reuníamos, y nos seguimos reuniendo, todos juntos para hacernos unos huevos fritos y unas tostadas con este jugo tan sensacional», ha destacado el gerente de Molino Alfonso, Antonio Alfonso.

Ahora, tras cerca de 120 años cumpliendo con ese ritual, la familia Alfonso ha lanzado una edición limitada de su Primer aceite de cosecha.  La idea comenzó a gestarse, de manera experimental, hace varios años. La temporada pasada, varios clientes de Alemania y Rumanía les pidieron que les embotellaran este primer aceite «tan natural y sin filtrar». Esta campaña, han cumplido el sueño de poder comercializarlo, en distintos puntos de venta, y que muchas más personas puedan disfrutarlo, como han hecho ellos desde hace más de cien años.

La histórica almazara, ubicada en Belchite, saca, por primera vez, 2.000 botellas de este exclusivo aceite de oliva virgen extra que se presenta sin filtrar, lo que potencia el aroma y el sabor de la oliva -variedad arbequina- recién recolectada. Tiene un aroma intenso y afrutado, con notas de tomate, hortalizas y hierba recién cortada. Su sabor es ligeramente amargo y un poco picante perfectamente equilibrado, con notas de plátano.

Las famosas aceitunas bolvinas se degustaron en la presentación (Foto: E. B.)

La presentación de este nuevo producto de Molino Alfonso ha tenido lugar en el nuevo espacio Mercado y vermú, ubicado en la calle Zurita de Zaragoza, donde se comercializan todos los productos de la familia Alfonso. Hasta él se han acercado medios de comunicación y personalidades del mundo de la gastronomía aragonesa, para saborear, de primera mano, este aceite único.

De las 2.000 unidades que se ponen a la venta, 500 van destinadas directamente al mercado alemán. La almazara Molino Alfonso ha obtenido numerosos premios por la calidad de su aceite. Además, está dentro del proyecto Gastroturismo Campo de Belchite -más conocido como GastroBelchite-, una iniciativa en la que tres empresas de la zona se unen para fomentar y dar a conocer las bondades enoturísticas, oleoturísticas y ecoturísticas que ofrecen las tierras de esta comarca zaragozana.

Campo de Belchite tiene el mayor bosque de olivos de Aragón, con 700 hectáreas de superficie de olivar. En esta comarca se pueden encontrar ejemplares centenarios de grandes dimensiones, la mayoría de variedad empeltre, que nutren a las almazaras de Belchite de la materia prima con la que obtienen un aceite de oliva virgen extra que, año tras año, es reconocido por su calidad.

Fotos: Eduardo Bueso (copyright)

Los hermanos Alfonso -Manuel, Florentino y Antonio- posan con el nuevo aceite (Foto: Eduardo Bueso)

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