Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso Lugares con estrella · Por Eduardo Bueso

XX ANIVERSARIO DE ACEITES AUBOCASSA

11 Abr 2019 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Eventos, Gastronomía, Sin categoría

Aubocassa cumple 20 años. (Foto: Eduardo Bueso)

Aubocassa celebra su veinte aniversario. En 1998 nació esta empresa pionera en Mallorca y en España de los nuevos conceptos del aceite de oliva virgen extra, en los que el rendimiento pasó a un segundo lugar y las sensaciones del paisaje tomaron el protagonismo. Desde su salida al mercado en 1999, Aubocassa cambió para siempre el panorama del Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) en España, siguiendo su estela otras marcas de renombre. Así es como el sector del AOVE se llegó a convertir en lo que es hoy en día, un referente internacional. En una finca del siglo XII, ubicada en el Pla de Mallorca en el término de Manacor, se inició este proyecto que ha trabajado durante dos décadas en un nuevo concepto de aceite de oliva virgen extra.

Siguiendo los mismos principios que rigen la elaboración del vino, los propietarios de Bodegas Roda empezaron su trayectoria en el mundo del aceite compartiendo características con el del vino: ambos se extraen de un pequeño fruto, guardan aromas frutales en su interior, se rinden a la naturaleza en su proceso de elaboración y son capaces de transmitir las sensaciones del paisaje donde se han criado.

Aceite Aubocassa. (Foto: E. B.)

AUBOCASSA

La arbequina es la principal protagonista de Aubocassa. Se trata de una variedad que se adapta muy bien a los terrenos de Mallorca. El árbol es de vigor medio y porte llorón, con hojas pequeñas de color verde oscuro. Su fruto es esférico y pequeño, uno solo no alcanza ni los dos gramos. Produce aceites suaves, pero de gran intensidad frutal. En Aubocassa, para producir un litro de aceite se utilizan entre 8,5 y 10 kilos de aceituna, donde el picor y amargor pasan desapercibidos. Sutil y completo, se elabora siguiendo el concepto de ‘Aceite de pago’ o ‘Château de aceite’, que significa que todo el aceite procede de una única finca.

Aceite L´Amo Aubocassa. (Foto: E. B.)

L’AMO AUBOCASSA 

L’Amo Aubocassa debe su nombre y rinde homenaje a la figura del “amo” en la Mallorca rural, la persona que, sin ser propietario, cultiva los campos y está profundamente ligado a la tierra mientras disfruta, por otro lado, de los productos que obtiene de ella. Es un aceite especial, procedente del ensamblaje de las variedades Arbequina y Picual, una unión que refleja la complejidad, intensidad, carácter y fuerza del campo del Pla de Mallorca. De color verde amarillento y aspecto ligeramente opalescente, en nariz aparecen al principio aromas muy intensos que denotan frescura, hierbas y flores de plantas aromáticas. A continuación, brotan la hierbabuena y la menta, que despiertan una gran sensación de frescura. En boca tiene una textura fluida y fresca donde se aprecia la almendra verde, la hierba, el pistacho y notas picantes de nivel medio. Un aceite envolvente y elegante, con carácter y raza.

Ambos aceites están acogidos a la Denominación de Origen Oli de Mallorca.

Fotos: Eduardo Bueso (copyright)

El estuche de presentación ha sido cuidado sutilmente. (Foto: E. B.)

BLUE VELVET, LA GINEBRA QUE NACE DE UN VERMUT

06 Abr 2019 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Eventos, Sin categoría, Vinos

Esta mañana en la terraza del Mueseo Pablo Serrano. (Foto: Eduardo Bueso)       

Cuando decides innovar para crear bebidas únicas puede aparecer la casualidad y ofrecerte todo lo contrario a lo que estabas buscando. Esto es lo que le ha pasado a Martín Jaime con la creación de su última bebida: Blue Velvet.

         El creador de Turmeon y manager de Bodegas Jaime estaba elaborando, con la flor de la violeta, un vermut de primavera. En boca era demasiado dulce, así que optó por añadirle una base de ginebra -macerada con enebro cilantro, angélica y cardamomo- y el resultado fue Blue Velvet: una gin de perfil clásico y cuyo color azul es 100% natural.

Preparando un gintonic de Blue Velvet. (Foto: E. B.)

La nueva bebida está elaborada con flor de violeta, flor de cerezo, lirio y flor de guisante. Precisamente, este último compuesto, la flor del guisante, es la que, en contacto con la acidez del refresco con la que se acompaña, hace que cambie su color al violeta al instante. “Blue Velvet nace de la casualidad y eso la hace muy especial. No lleva colorantes y todo es 100% natural. Parece increíble por su aspecto y el tono que adquiere cuando le añades un refresco ácido, pero así es. Desde luego, no era mi intención crear una ginebra, pero estoy encantado con el resultado y los clientes que han tenido la oportunidad de probarla, también”, ha explicado Martín Jaime.

Blue Velvet junto al maravilloso cielo de Zaragoza, esta mañana. (Foto: Eduardo Bueso)

Blue Velvet, cuya botella y nota de cata están inspiradas en la de un perfume, se ha presentado este sábado en la terraza del IAACC Pablo Serrano, en el marco del primer concierto del Polifonik Festival, del que Turmeon es patrocinador.

La primera ginebra de Turmeon se une así a toda la gama de vermuts de la marca zaragozana -clásico, original, blanco, Honey, Rosé y Weed- y a su recientemente recuperado vino Valdiñón. Además, la flor del guisante -clitoria ternatea- con la que está elaborada es considerada por la cultura china como afrodisíaca, lo que permite a Turmeon seguir manteniendo esa esencia estimulante con la que cuentan sus vermuts.

Impresionantes colores. (Foto: E. B.)

Blue Velvet, que acaba de entrar una cadena australiana especializada en vinos y licores con 900 tiendas, tiene un PVP de 19€.

Fotos: Eduardo Bueso (copyright)

Los amantes del gintonic, han apreciado el sabor y los colores de la ginebra Blue Velvet. (Foto: E.B.)

LOS VINOS DE LA D.O. PROTAGONISTAS EN GASTROCALATAYUD

28 Mar 2019 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Eventos, Gastronomía, Restaurantes, Sin categoría, Vinos

Tapa «pescaíto frito» de GastroCalatayud

La DOP Calatayud ha sido uno de los principales referentes en las actividades realizadas en GastroCalatayud, jornadas gastronómicas que se han celebrado del 22 al 26 de marzo en la capital bilbilitana.

GastroCalatayud, organizada por el Área de Turismo y Hostelería del Ayuntamiento, ha contado con una amplia participación de la Denominación de Origen, que ha realizado varias actividades a lo largo de los cinco días de celebración. Así, el viernes se realizó una cata en el Aula Cultural San Benito, en la que participaron más de 150 personas, y que estuvo dirigida por el sumiller, Alberto Dapena. Se degustaron cinco vinos de distintas bodegas de la DO, algunos de ellos con reconocimientos en concursos internacionales.

Michel Arenas, Presidente de la D.O. Calatayud se dirige al público, baja la atenta mirada del periodista Arturo Gastón. 

Asimismo, el domingo 24 se organizó desde la DO,  en colaboración con la Ruta del Vino de Calatayud,  una  acción que combinó  el deporte  y una degustación de vino.  Se realizó una andada  popular familiar entorno al Castillo de Ayud, en la que participaron un centenar de “andarines”, concluyendo en el Paseo Cortes de Aragón, donde la Denominación había preparado una degustación popular, en la que se sirvieron alrededor de 2.500 copas de vino. La buena mañana que acompañó a la andada hizo que los blancos frescos tuvieran  una gran aceptación.

Para concluir el programa gastronómico, la Denominación patrocinó el premio del sorteo del Concurso de Tapas  “Su peso en vino”,  un sorteo que se realizó con las papeletas que los consumidores rellenaron en los establecimientos que participaron en el con Concurso de Tapas.

El presidente del Consejo Regulador, Miguel Arenas, valora muy positivamente esta edición “en la que la DO hemos tenido una amplia presencia, contribuyendo a apoyar esta iniciativa municipal de promoción gastronómica, en la que la cultura del vino juega un papel destacado”.

Premiados de «GastroCalatayud»

LA PAELLA: CUÁNTOS ABUSOS EN SU NOMBRE

22 Mar 2019 · Escrito por Eduardo Bueso. Posteado en Blog, Cultura, Gastronomía, Restaurantes, Sin categoría, Vinos

 

Arroz caldoso con cigalitas de Casa Luis de Zaragoza. (Foto: E. B.)

Desde San Sebastián

Por Mikel Corcuera

Premio Nacional de Gastronomía

La paella es sin duda un plato número uno de la culinaria española popular  y por supuesto valenciana, y que es, como se ha dicho, todo “un símbolo de la cocina diurna, solar, festiva, pagana, ruidosa y alegre”. Sin embargo muchos desconocen que este plato es una elaboración de relativa antigüedad. No sólo no existe constancia sobre ella anterior al siglo XVIII, es que además, en dicha época ni siquiera el arroz era un plato importante en la alimentación del Levante español, ya que el principal protagonista de esta gastronomía era la “olla”.

Arroz a banda. Receta tradicional valenciana. Restaurante El Foro. (Foto: E. B.)

El arroz fue introducido en Valencia por los árabes entre los siglos VIII o IX, pero la región no mereció su reputación como capital española hasta mucho más tarde. Más confusión ha generado todo el entramado de términos relacionados con la paella. La palabra paella empezó a usarse en castellano a partir de 1900 como sinónimo de “arroz en paella a la valenciana”. Paella en catalán significa sartén, término que  a su vez fue tomado del francés antiguo (paele) del siglo XIV. Hoy, en francés actual, la sartén se llama poêle.  También es curioso comprobar cómo  el castellano tenía una palabra en desuso que era “paila” que se usaba en el siglo XVI y que quería decir vasija grande de metal redonda y  poco profunda. Impropiamente hoy llamamos paellera en castellano a esa sartén donde se confecciona la paella valenciana, pero en realidad paellera es, hablando en propiedad, sólo la señora que hace la paella. Entonces, paella se refiere no sólo al recipiente sino al resultado de la cocción.

Pero  también hay que señalar que todavía hoy en día en la mayor parte de las paellas que se ofrecen por el conjunto del país (con puntuales excepciones, sobre todo levantinas) recuerdan algo a las que nos narra Colman Andrews en su sensacional libro de Cocina Catalana: “… Obra en mi poder una receta recortada de un periódico de Los Ángeles para elaborar una paella. Hecha con sobras de pavo, almejas de lata, rodajas de pepperoni y arroz precocinado ¡En un microondas!”  Y que viene a corroborar lo que decía mucho antes el inolvidable Josep Plá: “Los abusos cometidos en nombre de la paella valenciana son excesivos, un auténtico escándalo.”

Arroz «de la vega». (Foto: E. B.)

Otra de las cuestiones más polémicas sobre la paella es la discusión sobre la receta originaria. El inolvidable escritor valenciano Lorenzo Milló decía que, “de pocas cosas se habrá divagado más y más inútilmente, que sobre cuál es la verdadera paella valenciana”. Hoy casi todo el mundo acepta que no hay reglas fijas en cuanto a sus ingredientes Pero langosta, langostinos y otras lindezas son bastante ajenos a la auténtica paella.  Los elementos únicamente esenciales de este plato son: el arroz, el aceite y el caldero y por supuesto, un fuego vivo. Lo demás, teniendo en cuenta el origen rural del plato puede variar según el lugar y la estación; los labradores (inventores reales de este plato) le añadían al arroz los ingredientes que daban sus huertas (garrofots, fesols) y las carnes de animales de sus corrales (gallinas, patos, pollos). Y en otras  partes altas de Valencia se les añadía conejo de monte, tordos o perdices naturalmente cuando se cazaban allá por el otoño. Y en la zona de la Albufera lógicamente le agregaban lo que pescaban allí, es decir anguilas, e incluso en épocas más pretéritas: ¡ratas de agua! de los arrozales.

Texto: Mikel Corcuera. 

Fotos: Eduardo Bueso (copyright)

Arroz al horno a la cazuela de El Foro de Zaragoza. (Foto: E. B.)

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